Muchos expertos, entre ellos altos mandos retirados estadounidenses y británicos, dudan de que Estados Unidos vaya a imponerse en Irán y prevén otra debacle. Puede que tengan razón o puede que no. Sin embargo, lo que le importa a Netanyahu no es el éxito del ejército estadounidense, sino la idea de que Irán se debilite, sea cual sea el resultado. Si esto no ocurriera, el Estado sionista —la «supersparta», como Netanyahu describió a Israel hace unos meses— es capaz de desatar una catástrofe sin precedentes usando sus armas nucleares, lo que haría parecer insignificante, en comparación, el genocidio de Gaza.
Autor: Yakov Rabkin









