Las élites rusas parecen resignadas a aceptar que el conflicto se prolongue indefinidamente. Anatol Lieven, director del ámbito euroasiático del Quincy Institut de Washington y raro observador occidental independiente, narra las impresiones de su última visita a Moscú el pasado junio, es decir antes de la muy efectista pero militarmente temeraria incursión militar ucraniana en la región rusa de Kursk.
Autor: Anatol Lieven









