Por qué fracasará el plan de la OTAN para reclutar a los jóvenes ucranianos
La continua promesa de la OTAN de incorporar a Ucrania al bloque militar una vez finalizada la guerra hace imposible un acuerdo pacífico y fortalece las condiciones para una guerra larga.
Todas las partes implicadas en el conflicto de Ucrania están maniobrando para posicionarse antes de las conversaciones de paz propuestas por la administración entrante de Donald Trump. Lo que no sabemos -y no sabremos, hasta que las conversaciones tengan lugar realmente- es cuáles de estas posiciones se pretenden mantener firmemente, cuáles son fichas de negociación iniciales y cuáles pretenden bloquear la posibilidad de que las conversaciones lleguen a buen puerto.
En la infamia y complicidad europea con el genocidio de Gaza, ningún país destaca tanto como Alemania. El establishment alemán demuestra que no solo no ha aprendido nada de su pasado sino que utiliza ese pasado para justificar un nuevo genocidio. No es confusión mental, no es torpeza, no es la proverbial ausencia de empatía y humanismo elemental del carácter autoritario, no es ambigüedad: es pura continuidad con el pasado alemán. Impronta nacional. De repente queda clara la gran comedia del cacareado Vergangenheitsbewältigung: Alemania sigue estando, sin despeinarse, en el bando infame de la historia, del lado de los criminales y penalizando a la parte sana de su sociedad, horrorizada ante tanta bajeza y deshonor. En New Left Review, Thomas Meaney describe en este calendario la toxicidad del ambiente euroalemán en el año 24 del siglo XXI. (RPdF)
Con la Organización para la Liberación de la Gran Siria (Hayat Tahrir al Sham. HTS) en Damasco, se abre la veda a las especulaciones sobre el futuro del país, totalmente hundido por el boicot internacional, porque el baazismo, una ideología socialista y panárabe, jamás tuvo la oportunidad de ejercer el poder, ni antes del 2011, ni después del 2011, tras las llamadas primaveras árabes.
Si se confirma el vuelco de la situación en Siria, sus implicaciones pueden ser enormes, vaticina desde Beirut en este inquietante artículo el ex diplomático escocés, Craig Murray. Implicaciones, en primer lugar, para los sufridos palestinos. El escándalo genocida, reconocido hasta por Amnistía Internacional, no frena los planes israelíes para la expulsión del pueblo palestino de su martirizada tierra, como en el pasado ocurrió con las etnias indias del Far West americano. En segundo lugar, para el loco y suicida proyecto del Gran Israel y la debilitación del llamado “eje de la resistencia”, no solo en Siria sino también en Líbano y el resto de la región.
Pero más allá de Oriente Medio, el vuelco en Siria confirma que todos los frentes bélicos están abiertos e interrelacionados. También el de Ucrania. El ejército ruso avanza lentamente allá, pero mientras tanto su duro y dramático arreglo en Siria, en conjunción con Irán y Hezbollah parece desmoronarse como una castillo de naipes. Además de la amenaza de una guerra aún más directa, los adversarios occidentales demuestran que pueden hacer mucho daño a Moscú y a Teheran en otros frentes. La prensa de Kíev alardea abiertamente de la ayuda prestada a los salafistas sirios e internacionales, cuya ofensiva corta rutas de suministro vitales para Hezbollah. El frágil entendimiento entre Rusia Irán y Turquía sobre Siria salta por los aires con la traición de Erdogan – un socio económico importante para Moscú que incluso pretendió mediar en Ucrania – y con el manifiesto padrinazgo de la CIA y el MI 6 a los parientes próximos de quienes volaron las torres gemelas de Nueva York.
Vistos como el arranque de algo alternativo y potente en la reciente cumbre de Kazán, los Brics evidencian de repente su incoherencia interna y su debilidad práctica para actuar. Todo puede cambiar muy rápido. El análisis de David Hearts que publicábamos hace unos días sobre la impotencia de Netanyahu Tras el alto el fuego en Líbano, Netanyahu se queda sin cartas que jugar – Rafael Poch de Feliu es ahora discutido radicalmente. Con unas elecciones anuladas en Rumanía, su descarado intervencionismo en Moldavia Los malos votos de Georgia y Moldavia – Rafael Poch de Feliu y una operación de cambio de régimen en marcha en Georgia Calabazas a la UE en Georgia – Rafael Poch de Feliu , todo se está moviendo también en la errática UE, digna sucesora de las potencias coloniales y masacradoras que integran su puente de mando. Crisis en Alemania, crisis en Francia, y general descrédito democrático por el que se abre paso la Europa parda de los años treinta. Nunca la caracterización de “Imperio del caos” para ilustrar la resistencia de Occidente a su pérdida de posiciones en el mundo, había sido más apropiada. (RPdF)
Empantanado en Gaza, rechazado en Líbano, Netanyahu ya ha empezado a desviar la atención de Trump hacia la necesidad de atacar a Irán. Una guerra directa con Irán está más cerca de lo que ha estado en muchos años.Un análisis de David Hearst (Middle East Eye) sobre el momento en Oriente Medio.
Por mucho menos, hace once años el Presidente de Ucrania fue derrocado por un «levantamiento popular» con apoyo político, mediático y financiero de Bruselas y Washington
Autor: Reinhard Lauterbach
Con su decisión de suspender las negociaciones de adhesión a la UE durante los próximos cuatro años, el gobierno georgiano ha agravado el conflicto político con la UE. Como gobierno soberano -por el momento- tiene todo el derecho a hacerlo. En los últimos meses, Bruselas ha interferido desenfrenadamente en la política nacional del lado de los oponentes internos del gobierno de Kobajidze, con el fin de arrancar concesiones y mantener al país atado políticamente. La escalada consiste en que un país de la UE, periférico y pequeño, diga “no” a Bruselas. En la lógica de la UE, es ella la que dice “no”. Nunca al revés.
Hay varias certezas sobre el segundo mandato de Donald Trump. Una es que será malo para el clima. Otra es que será malo para la democracia estadounidense. La tercera es que será en gran medida malo para las minorías y para las mujeres. Pero cuando se trata de asuntos, como la política exterior, la palabra clave es imprevisibilidad.
Ha sido una excelente noticia que la Corte Penal Internacional (CPI) haya cursado finalmente órdenes de detención contra los dirigentes israelíes Benjamín Netanyahu y Yoav Gallant por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, incluido el exterminio. Excelente, porque desde su fundación en 1998 la CPI ha sido un recurso de los poderosos del mundo que practican la justicia de los vencedores y el doble rasero. Financiada en un 75% por países europeos y Canadá, la CPI ignoró la guerra de Irak, no existió en Libia, no hizo nada contra Israel tras las mortíferas masacres de 2008 en Gaza y puso siempre el foco en las fechorías del Sur Global, con la mitad de sus investigaciones centradas en países africanos.