Emperador Trump

La degeneración de la república estadounidense viene de lejos y tiene que ver con su acción imperial. Nadie como Donald Trump, una caricatura de Calígula del Siglo XXI, la ha retratado.

El torpe intento de Donald Trump por revertir los resultados electorales en Estados Unidos es, objetivamente, una fechoría menor al lado de las que su acción exterior tiene en su haber a lo largo de su nefasto mandato presidencial.

Comparado con su retirada de los acuerdos fundamentales sobre control de armamento nuclear, su ruptura de los compromisos internacionales en materia de calentamiento global, su veto a las iniciativas para poner fin a las masacres en Yemen, su responsabilidad en la mortandad ocasionada en Venezuela por sus sanciones y bloqueos, su retirada del acuerdo nuclear con Irán y el asesinato de su principal líder militar, que coloca a toda la región ante una tensión extrema; comparado con sus iniciativas para seguir recompensando a Israel por su pisoteo del derecho internacional hacia Palestina y su  ocupación, su escalada militar con China y Rusia que encierran el peligro de un conflicto mundial, es decir, comparado con todo aquello que ha hecho de Trump un presidente aun más criminal e irresponsable en su acción exterior que la criminal media que va con el cargo de Presidente de Estados Unidos por lo menos desde la Segunda Guerra Mundial, su chapucera pataleta del asalto al Congreso, con todas las ambiguas complicidades institucionales que la rodean, es un asunto de calibre menor.

Sin embargo para el complejo mediático ha sido este pintoresco incidente, y no todo lo anterior, lo que ha aportado la prueba de la dolencia.

La violencia en el Capitolio muestra que Estados Unidos padece una enfermedad grave. Entre el público votante, el 21% piensa que las elecciones fueron amañadas y existe el temor de que incidentes similares puedan ocurrir en cualquier momento”, señalaba el viernes el editorial del diario surcoreano Hankyoreh.

 En realidad el proceso de degeneración de la democracia americana, lo que Chalmers  Johnson definió como la emergencia de la presidencia imperial y la atrofia de los poderes legislativo y judicial, es un proceso que tiene profundas raíces en el complejo militar-industrial de posguerra y “en el modo en el que  amplios sectores de la población aceptaron al ejército como institución pública más efectiva así como toda una serie de aberraciones de nuestro sistema electoral”.

Desde 1941, Estados Unidos ha estado permanentemente implicado y movilizado en la guerra. Así ha sido como la República realizó la profecía formulada en abril de 1795 por  James Madison, uno de sus padres fundadores:

De todos los enemigos de la verdadera libertad, la guerra es quizás el más temido, porque compromete y desarrolla el germen de todos los demás. La guerra es el padre de los ejércitos; de éstos proceden deudas e impuestos, y los ejércitos, las deudas y los impuestos son los instrumentos conocidos para poner a la mayoría bajo el dominio de unos pocos. También en la guerra se amplía el poder discrecional del Ejecutivo; se multiplica su influencia en el reparto de cargos, honores y emolumentos. Todos los medios para seducir las mentes, se suman a los de dominar la fuerza del pueblo. El mismo aspecto maligno del republicanismo se puede rastrear en la desigualdad de fortunas y las oportunidades de fraude que surgen de un estado de guerra y en la degeneración de los modales y de la moral, engendrados en ambos. Ninguna nación puede preservar su libertad en medio de una guerra continua. La guerra es, de hecho, la verdadera incubadora del engordamiento del ejecutivo. En la guerra debe crearse una fuerza física y es la voluntad ejecutiva quien la va a dirigir. En la guerra, los tesoros públicos deben abrirse y es la mano ejecutiva quien los distribuye. En la guerra se multiplican los honores y emolumentos del cargo que se enroscan alrededor del ejecutivo. Las pasiones más fuertes y las debilidades más peligrosas del espíritu humano; la ambición, la avaricia, la vanidad, el amor honorable o venal a la fama, están todos en conspiración contra el deseo y deber de la paz.

Más de medio siglo de devoción a la guerra hicieron que los estadounidenses abandonaran sus controles republicanos sobre las actividades de sus mandatarios y elevaron al ejército a una posición que en la práctica está por encima de la ley, constataba Johnson hace una década. Esa evolución degenerativa explica, por ejemplo, que el fraude al Congreso que significaron las mentiras que justificaron la guerra de Irak quedaran completamente impunes y que a nadie se le ocurriera pedir responsabilidades por ellas.

Con la personalidad sociópata de Donald Trump en la Casa Blanca, esta gangrena degenerativa adquirió tal crudo nivel de evidencia, que los habituales decorados, disimulos y coartadas propagandísticas del Imperio apenas ocultaban ya sus vergüenzas. Por eso Trump ha dividido al establishment estadounidense, además de a la población, y no por casualidad este Presidente Calígula se granjeó la enemistad del aparato de propaganda liberal: por su burda caricaturización de la criminal y brutal naturaleza del sistema al que ese aparato da brillo y esplendor.

Contemplado desde la perspectiva de los golpes, “revoluciones” y operaciones de cambio de régimen que Estados Unidos propicia y celebra en el mundo, desde Venezuela, hasta Hong Kong, pasando por Ucrania y Bolivia, por citar algunos de los más recientes, el “golpe” de Washington, con cuatro muertos y una irrupción de vándalos parecidos a hinchas de fútbol en el “templo de la democracia”, ha sido un espectáculo de opereta. Puede que no haya sido así para muchos ciudadanos de Estados Unidos que aun creen que su degenerada república imperial es una democracia, pero desde luego sí a ojos de la mayoría del mundo que sufre el poder imperial de Washington. 

(P.S. El escándalo liberal ante el espectáculo de Washington contrasta mucho con la indiferencia con que se ha acogido la sentencia del tribunal británico contra Julian Assange, un enemigo del Imperio y el disidente occidental más significativo de nuestro tiempo junto con Edward Snowden. La sentencia que ha denegado, de momento, la extradición de Assange a Estados Unidos, no ha objetado el asunto de fondo: está plenamente de acuerdo en que el culpable no es el criminal sino quien denuncia y expone sus crímenes. Caracterizando a Assange como frágil mental, la jueza Baraitser ha convertido en desequilibrio síquico un caso de persecución política y disidencia, honrando una tradición bien conocida en la URSS de los años setenta. El objetado riesgo de suicidio ha servido para no extraditar -quizá de acuerdo con la administración de Biden-, pero no para una puesta en libertad, lo que equivale a una continuación de la persecución y castigo del enemigo público que en el mejor de los casos permanecerá tres meses más en la prisión de alta seguridad en abierto insulto al más elemental sentido de la decencia.)

(Publicado en Ctxt)

13 opiniones en “Emperador Trump”

  1. Muy certero análisis. Ya George W. Bush con su invasión de Iraq puso el listón muy alto; pero Donald lo supera. Imperio y democracia son incompatibles, eso se sabe desde Pericles. A España la tienen bien cogida por los huevos, si osamos disentir nos disuelven como estado. Después la estupidez cultural honda: proud boys, qanon, etc; de nuevo España la más imitadora. La izquierda también idiotizada con sus políticas de cancelar a quien no consienta. Esto se vive por doquier: insti, amigos, bares. La única esperanza es la falta de sustancia de los protagonistas; comparados con los escuadristas bolcheviques, facistas, nazis o falangistas parecen críos. A ver cómo acabamos.

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  2. Donald Trump es un patriota , defensor de la civilización más grande que ha existido en la historia de la humanidad , lo que hace que sea la más criticada por todos los ineptos del planeta , los Americanos somos el 4% de los habitantes del planeta y producimos el 25%!de todo lo que se produce y generamos el 62% de todos los nuevos desarrollos y somos la única esperanza de la humanidad. Quien para a Hitler, quien paró a la unión Sovietica , quien paró al Islam .

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    1. Me parece interesante su punto de vista, sin embargo también creo que debe ser consciente que Estados Unidos ha sido uno de los mayores causantes de los destrozos humanitarios de Oriente Medio y de cualquier potencia que frene sus planes de acceder al petróleo sin importar qué. Sin ir más lejos, Estados Unidos no es solo no victorioso de frenar al «Islam»(aunque no entiendo el problema de la existencia de países islámicos al igual que existen países cristianos) sino que acentuaron la subida al poder en esas zonas de líderes con ideas más radicales que confrontaban a oriente y occidente.

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  3. Discrepo profundamente en cuanto a que Trump esté por encima de la media criminal de presidentes norteamericanos en su acción exterior. Al margen del carácter caricaturesco y esperpéntico del personaje lo que es cierto es que ha sido algo más reacio que otros presidentes en emprender grandes operaciones militares. Por eso y por su imprevisibilidad Biden era el candidato preferido de los antiguos jefes de la CIA en estas últimas elecciones, y por eso, entre otras cosas, se le buscó el absurdo asunto de la manipulación rusa en las elecciones USA en 2016, un aviso para advertirle de lo que le podría pasar si se acercaba demasiado a Rusia. Creo que nos olvidamos de las políticas exteriores devastadoras de los Bush, Reagan, Nixon, Lyndon Johnson, Kennedy, Truman (que mandó las bombas de Hiroshima y Nagasaki), y también por cierto del «bueno» de Obama, que inició en serio la segunda Guerra Fría con Rusia entrando a saco en Ucrania (con Biden al frente en Kiev), con su mayor implicación en la guerra de Siria (favoreciendo entre otras cosas la creación del Estado Islámico), con su implicación en Libia, y bueno, muchas otras cosas más. Así que no creo que el desequilibrado de Trump haya superado a la media de otros presidentes americanos en su acción exterior, más bien lo contrario.  

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  4. Es de agradecer, una vez más, que el señor Poch nos facilite tener otra visión de los acontecimientos aparte de la que nos ponen en los telediarios y periódicos de rigor. Nos facilita que podamos entrever lo que hay detrás de la fachada que nos presentan inicialmente. Es una visión subjetiva, por supuesto, pero y cual no. Por mi parte creo que no le falta razón.

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  5. Por sobre Trump, y sus barbaridades, el poderío creciente de China y sus barbaridades y la renuncia de Europa a cuidar de nuestra civilización, la mayor barbaridad, está el Cambio Global. Es esto lo más importante hoy en día , pues, contra de esto no hay vacuna y frente a esto el atentado contra la democracia por parte de los 70 millones de trumpiano- norteamericanos, no es sino ruido de gallinero. Y sólo es eso, ruido, pues, en realidad, la democracia americana no será afectada como se predica y eso por el simple motivo de qué dicha «democracia» no existe. Nadie muere a la víspera.
    Segun el Dr. Mc Pherson , profesor de la Universidad de Alaska, se viene, a 30 40 años vista, la » Apocalipsis del Metano» ,frente a la cuál, dice él, y yo le creo: «everything else is a distraction». O sea, todo lo demás, incluyendo a Trump, a chinos, a Sánchez e inclusive a Iglesias, son una distracción.
    En esas condiciones ya corresponde deslindar responsabilidades acerca de ciertos temas horribles.
    Lo más inmoral de Trump son sus delirios racistas, junto con los de 70 millones de useños que le siguen, como así también los de los millones de europeos que opinan de la misma manera. Estos delirios tienen su origen en las películas americanas, no en las teorías racistas de los antropólogos nazi- europeos, que casi nadie leía. A través de esas miles de películas y durante decenas de años, americanos y europeos han aprendido que: africanos, asiaticos y sud americanos son feos, y, por tanto, malos y, por tanto, indignos de vivir y por consiguiente, asesinables sin compasion alguna. Justo lo que decian los antepasados de Trump de judios, rusos, eslavos, polacos, italianos, españoles y africanos. Ahora bien, la industria filmica norteamericana esta enteramente en manos del grupo minoritario que figuraba prominentemente en la lista de Hitler.
    Por otra parte, y aunque no se ve, a Trump no lo quieren sacar tanto los demócratas, u otros a quienes insultó y vilipendio gravemente, sino los banqueros asociados a industriales de lo militar. Se trata de los dueños absolutos y que controlan todo, de un banco privado llamado, falsamente, » Reserva Federal» . Y quienes son los dueños de ese maldito banco? No lo son ni Trimestre, ni los trumpianos, ni Ted Cruz, ni Pence, sino unos tipos a los cuales ha elegido Dios, nada menos.

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  6. La opinion del Sr Poch suele ofrecer un punto de vista diferente a lo publicado masivamente por los medios.
    Sin embargo algunos aspectos del comentario son dudosos, la implicacion directa en el asalto al Congreso es dudosa, aunque es ironico que los que pagaron tanto dinero para asaltar parlamentos en Ucrania, Ucrania, Armenia,etc, lo sufran en su propia carne
    Las votaciones americanas suelen ser dudosas, las de Kennedy, de Bush hijo y ahora de Biden.
    Sin duda el conglomerado militar industrial sigue mandando en USA y, como vemos ahora, tambien Google, Amazon, etc, la censura de estos a quien sea porque les parece bien, repugna como toda censura.
    A pesar de seguir las pautas imperiales, discrepo que sea peor que media de presidentes, mas bien lo contrario, no empezo ninguna guerra, retiro soldados de Afganista, etc, vio claro que el presupuesto militar es la principal causa del deficit estadounidense.
    Tambien intento defender, bastante inutil y torpemente, la preponderancia de USA frente a China, nos puede disgustar pero es una postura logica.
    Lo de Assange totalmente de acuerdo, el proceder de Inglaterra durante años ha sido repugnante y equiparable al regimen comunista de Polonia de la posguerra con el obispo catolico refugiado durante años en la embajada USA.
    Trump es un excentrico sin duda pero el corrupto Biden no ofrece una perspetiva mejor, lo cierto es que el espectaculo mundial de USA con su division asombra al mundo y al exponerse tan claramente su corrupcion, dudosas elecciones, censura creciente, disturbios en ascenso, etc, nos abre un panorama incierto para el futuro, porque cuando un edificio car hay que procurar no estar cerca y nosotros lo estamos.

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  7. Es curiosa esta columna de Rafael Poch, en la que parece que Trump sea el máximo exponente del complejo militar industrial, cuando el bien bronceado speechyfier premio nobel de la paz metió su pezuña en varias guerras, para empeorarlas, provocó alguna nueva, mató a miles firmando operaciones con drones en los momentos aburridos, y deportó a más sudaericanos que ningún otro presidente de USA en toda la historia. El trío Obama, Hillary, Biden han establecido récords dificilmente superables.
    Menos mal que Anónimo y Holocaust le argumentan en contra.
    Y lo de la prensa liberal tiene guasa: que el Wapo de Bezos o el NYTimes o CNN puedan considerarse liberales es ya el colmo del triumfo de la sociedad del espectáculo.
    Hillary todavía sigue berreando que los rusos le robaron las elecciones, 4 años después.
    Biden está fichando a indeseables como Kamala Harris o a Victoria Nuland (la de Fuck the EU), que repartía pasteles en la plaza Maidan mientras francotiradores hacían el trabajo sucio desde los tejados.
    ¿Qué presidente yanqui ha movido un dedo a favor de Palestina o Venezuela?
    ¿Quiénes apoyaron el golpe de estado en Honduras, cuyos emigrantes estos días causan disturbios en Guatemala?
    Como estoy seguro de que Rafael lee el blog de Craig Murray, le recomiendo que relea la entrada American Presidents.
    Creo que tendrá mucho trabajo en poco tiempo describiendo los delirios imperiales del complejo militar industrial de USA con Biden al frente.
    Un saludo

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  8. Me sumo a la disidencia: Es curioso que a Trump, el «Caligula del siglo XXI» le bloqueen la cuenta de Tweet , Facebook e Instagram (redes que se han posicionado descaradamente del lado de los demócratas) como si tal cosa.

    Fabuloso el párrafo de James Madison.

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    1. No nos engañemos ,los cimientos del edificio es el capitalismo nos lo metieron hasta en la ,,sopa,, ahora toca otra remodelación del edificio , hay mucho maniqueísmo entre ,,buenos y malos,,, como las películas de vaqueros , para mí son todos ,,malos,, si no como karallo se entiende que sigan con la trapallada del comunismo que nunca existió , cuando en estos momentos el mundo está totalmente gobernado por el sistema capitalista en una carrera desbocada a la devastación que vemos en la mayoría de los países ,inclusive en donde prima segun dicen el PBI más alto……Trump se fue y Joe Biden no tarda mucho en irse ,,, y un servidor seguirá en una habitación pagando 400 eu con un ingreso de 900 trabajando como un cabron hasta que,, me chupe la bruja,,, como dicen los amigos mexicanos,,,, hay mucha literatura disfrazada de política,,,,,,, salud

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