Por mucho menos, hace once años el Presidente de Ucrania fue derrocado por un «levantamiento popular» con apoyo político, mediático y financiero de Bruselas y Washington
Autor: Reinhard Lauterbach
Con su decisión de suspender las negociaciones de adhesión a la UE durante los próximos cuatro años, el gobierno georgiano ha agravado el conflicto político con la UE. Como gobierno soberano -por el momento- tiene todo el derecho a hacerlo. En los últimos meses, Bruselas ha interferido desenfrenadamente en la política nacional del lado de los oponentes internos del gobierno de Kobajidze, con el fin de arrancar concesiones y mantener al país atado políticamente. La escalada consiste en que un país de la UE, periférico y pequeño, diga “no” a Bruselas. En la lógica de la UE, es ella la que dice “no”. Nunca al revés.









