Autor: Michael Casper
El domingo 26 de mayo, el presidente lituano, Gitanas Nausėda, fue reelegido para un segundo mandato de cinco años, al imponerse por una mayoría decisiva en una segunda vuelta a la actual primera ministra, Ingrida Šimonytė. Nausėda, centrista que se presentó en una candidatura independiente, y Šimonytė, que representa a la conservadora Unión Nacional Demócrata Cristiana, se habían enfrentado previamente en la contienda presidencial de 2019, con resultados similares. El escrutinio refleja una inercia profundamente arraigada entre la clase política del país, que ha adoptado una línea de máxima dureza contra Rusia mientras desatendía una amplia gama de problemas sociales y económicos en el frente interno. ¿Cuánto tiempo puede persistir este enfoque? ¿A qué oposición podría enfrentarse?









