
Está en marcha una campaña que prepara el terreno al nuevo ataque israelí contra Irán que arrastre a Estados Unidos que anuncian diversos especialistas. (Por ejemplo aquí Trita Parsi, vicepresidente del Quincy Institute de Washington: LA PRÓXIMA GUERRA ENTRE ISRAEL E IRÁN SE ACERCA ). Se trataría de organizar esa nueva guerra antes de que Teherán logre recomponer su capacidad misilística y de defensa antiaérea, presumiblemente bastante mermada en la guerra de doce días de junio, y también antes de que nos acerquemos demasiado a las elecciones midterm de Estados Unidos, periodo delicado que complicaría la implicación de la administración Trump en tal criminal aventura.
En ese contexto de precalentamiento propagandístico hay que leer dos noticias de los últimos días.
Una es la presunta amenaza de atentado iraní contra el argentino Rafael Grossi, director del organismo internacional para la energía atómica(IAEA) que tanto en el conflicto de Ucrania como en el de Irán ha sido un peón de las agencias de inteligencia occidentales, al negarse a identificar como ucranianos los ataques contra la central nuclear de Zaporozhie ocupada por Rusia, y facilitando información para los ataques que mataron en sus domicilios a una decena de técnicos y especialistas nucleares iranís así como sobre las propias instalaciones nucleares atacadas en Irán, que su equipo conoce con detalle por haberlas visitado en diversas ocasiones (Ver aquí: Exclusive | U.N. Atomic Agency Chief Rafael Grossi Given Security Protection Over Iran Threat – WSJ ) .
La otra noticia es la de una serie de atentados “antisemitas” registrados en Australia, después de la enorme movilización popular contra el genocidio que ese país conoció recientemente y de la aparente decisión del gobierno australiano de reconocer el estado palestino, en línea con la hipocresía de otros cómplices occidentales de la masacre israelí (Ver aquí: Australia Blames Iran for Antisemitic Attacks, Expels Ambassador – WSJ )
En este artículo la periodista australiana Caitlin Johnstone exige que se nos explique por qué favorecerían a Irán esos atentados que tan bien le vienen a Israel para justificar sus crímenes y neutralizar el despertar popular en Australia (Nota del editor, RPdF).
Autora: Caitlin Johnstone








