«Cualquier día vamos a tener una especie de nueva crisis del Caribe»

(Una entrevista de Àngel Ferrero para Catarsi Magazin)

La mayor parte de tu carrera como periodista ha sido como corresponsal internacional. Hace unos años regresaste a Gerona y tus colaboraciones en prensa se han reducido notablemente. ¿No te sientes algo así como ‘varado’ después de tantos años informando desde el extranjero?

Hay periodistas que no pueden dejar de serlo, que no pueden pasarse sin ver su nombre en letra impresa. Sin querer hacer de ello virtud, ese no es mi caso. Además hay mucho ruido ambiental y no estoy muy seguro de aportar algo a ese enorme concierto que cada vez me parece más improductivo, debido a su desfase con los problemas del mundo. Por otro lado, las colaboraciones de prensa se pagan muy mal. Los periódicos establecidos que mejor pagan -y que de todas formas no aceptarían mis colaboraciones herejes- puede salir a 200 euros una página de diario impresa. En la prensa digital “alternativa”, me dan 80 euros por una colaboración de ese tamaño cada quince días. Así que la tentación de enviarlo todo a donde dijo Labordeta, es bastante grande, ja, ja… Pero “varado”, en absoluto. Simplemente hay que cambiar de profesión, si puedes. No es que sea algo nuevo. Recuerdo en los años setenta lo que les pasó a los periodistas de “Mundo Diario”, que fue el diario de un empresario exótico de Barcelona, Sebastián Augér, bastante abierto a la izquierda y a los sindicatos. Cuando el diario cerró, sus periodistas no encontraron trabajo en otros medios, estaban marcados por la infamia de haber ido demasiado de por libre. Algunos se fueron a la universidad, otros se dedicaron a la lampistería y otros quizá se fueran a donde Labordeta…

Uno de los textos tuyos que más acostumbro a tener presente se encuentra en el prólogo de La actualidad de China (2009), en el que analizas por qué los corresponsales acostumbran a tener, paradójicamente, una posición tan hostil hacia el país sobre el que informan, como ocurre con China o Rusia. ¿Cómo ves la situación ahora?

Bueno, aquello se refería a los corresponsales occidentales, porque en otras latitudes encontrabas otras miradas. Recuerdo a la corresponsal en Pekín de un gran diario indio que escribió un reportaje sobre la “dignidad del trabajo” en China, subrayando el hecho de que allí no se desprecia a alguien por ser barrendero o basurero. Visto desde India, con todo aquel lío de castas, donde uno puede trabajar de lavandero, pero no de cocinero, o de chófer pero no de mecánico, según su nacimiento u otros condicionamientos y prejuicios sociales y religiosos, su perspectiva arrojaba un panorama bien interesante. Está Pepe Escobar, un periodista global brasileño, que aunque no vive en China circula por allá y escribe cosas interesantes…

En general, hay que olvidarse del “cuarto poder” y todo eso: el periodismo realmente existente es la voz de su amo y el periodista suele ser bastante borrego y disciplinado. En países “adversarios” la consigna es ser agresivo, ser sectario y politizarlo todo en extremo, así que la mayoría sigue esa autopista por inercia, pereza y por la incomodidad que supone mirar más allá de las paredes de la cañada por la que circula el rebaño. Claro que hay excepciones. No espero encontrar sorpresas en The New Yorker, por ejemplo, pero tenían en China a un reportero, Peter Hessler, que escribió un par de libros muy dignos sobre el país, sin prejuicios, ni vulgaridades… Ahora, con la creciente agresividad de Estados Unidos contra China, en términos militares, de embargos y sanciones comerciales, de vetos y acoso contra estudiantes chinos en las universidades americanas, etc., el tono del periodismo ha incrementado su beligerancia en asuntos chinos, independientemente del grado de realidad que tengan las denuncias. A mi siempre me hizo gracia la preocupación de The Wall Street Journal por las condiciones laborales en las fábricas chinas, como si a los adalides del capitalismo al servicio de los especuladores y los rentistas les importara algo eso. Es pura propaganda. Y lo mismo ocurre con los “derechos humanos”, por ejemplo con la situación de los uigures en Xinjiang. Porque si comparamos la versión china de la “lucha contra el terrorismo” en una zona islámica de su territorio nacional, como es Xinjiang, con lo que ha hecho Occidente fuera de sus fronteras en lo que llevamos de siglo en el arco que va de Afganistán a Libia, pasando por Siria, Irak, etc., la cuenta de las atrocidades asciende a varios millones de muertos y varias sociedades destruidas a favor de Estados Unidos y sus aliados. Si eso no es evidente para el gran público es, en gran parte, gracias a los medios establecidos y sus profesionales. Y así, por doquier: ahora están con el escándalo de Bielorrusia, sin preguntarse de dónde sale toda esa gente que huye y se amontona en la frontera con Polonia. Vienen de lugares como Irak, Siria y Afganistán, donde la acción militar occidental hizo la vida insoportable, sin luz, agua, etc. Han trufado a Bielorrusia con sanciones y acumulan tropas en la frontera, ¿y se extrañan de que Lukashenko responda? Y a pesar de ello, las crónicas habituales de los periodistas in situ, que apenas mencionan el hecho de que el pintoresco gobierno polaco les prohíbe acceder a la zona fronteriza, se explayan sobre la “guerra híbrida” del “último dictador de Europa” y otras memeces…

En general, las denuncias de los abusos y crímenes que se registran en los países adversarios no necesariamente son propaganda por ser inventadas, aunque, por supuesto, también hay falsedades e infundios, sino por la presunción de la propia inocencia de la que parten. En el capítulo de “periodistas perseguidos” se obvia, por ejemplo, que algunos de los más grandes periodistas occidentales, como Julian Assange, o Gleen Grenwald están encarcelados o son perseguidos y amenazados judicialmente. Otros son eliminados físicamente, en Colombia son legión, pero también ha ocurrido en Estados Unidos, cuyo récord de eliminación de líderes políticos molestos es considerable. Pero parece que eso solo ocurra en Rusia y China. En Occidente, si publicas noticias inconvenientes dejas de ser periodista para ser tachado de “activista”. Y eso mientras todo un coro de papanatas difunde aquí fantasías directamente creadas en las cocinas del servicios secreto británico, o por la CIA, la OTAN y sus colosales fábricas de mentiras, desde la leyenda de la intervención del Kremlin en la elección de Trump, hasta las falsas acusaciones de violador de suecas contra Assange fabricadas en la WikiLeaks War Room del Pentágono…

”Noticias falsas», sin duda…

La denuncia de “noticias falsas” y la organización de “servicios de comprobación” en los grandes medios de comunicación para pontificar sobre lo que es falso y lo que no lo es es una de las novedades más interesantes de los últimos años. Le Monde, que hace cuarenta años aún era un gran periódico y hoy publica cualquier propaganda sobre China y Rusia, creó hace poco uno de esos servicios, con un resultado de lo más ridículo. Más allá de las gamberradas que las “redes sociales” y todo su acelerado universo de estupidez digital permiten, la explicación general más convincente que encuentro a este fenómeno de denuncia de las “noticias falsas” es la siguiente: desde hace unos años los países adversarios se han dotado de medios de propaganda bastante eficaces que compiten con los occidentales. Este nuevo pluralismo de propagandas no es una panacea, pero es mucho mejor que el menú único de antes compuesto en lo audiovisual por CNN/BBC, etc, que tuvimos en la primera guerra del Golfo, aquella “guerra en directo” de la que no nos enteramos de nada. En algunos casos, hoy solo te puedes informar de cosas importantes que ocurren en el mundo, y desde luego también en los países occidentales, con medios de comunicación rusos o chinos. Precisamente por eso, la respuesta del occidente liberal es la prohibición de esos medios, congelación de cuentas bancarias, etc, como ocurre con el canal ruso de tv, RT en Alemania. Y todo eso con resoluciones del Parlamento Europeo, por ejemplo “contra la propaganda rusa”. ¿Qué hay que hacer entonces con toda la propaganda hostil que los medios occidentales publican sobre Rusia y China?, ¿con los servicios de Radio Liberty o de la BBC en todas las lenguas nacionales posibles de China y Rusia y enfocados a fomentar el irredentismo desde hace décadas, o con los diarios de Hong Kong que suscriben el programa occidental contra China?

Antes existía algo que se llamaba acción diplomática, los estados dirimían sus diferencias negociando. Hoy hay una dialéctica de sanciones protagonizada por Estados Unidos y que la Unión Europea hace suya. Es una reacción al hecho objetivo de que la potencia occidental en el mundo, que sigue siendo absolutamente preponderante, ya no cuenta tanto como antes. El periodismo occidental, simplemente, se pone en línea con esa realidad y asume la agresividad que se le exige hacia el adversario. Hay un cierto regreso hacia un periodismo de guerra fría.

¿Qué es lo que más te han llamado la atención del sistema mediático español desde que volviste?

No puedo decir que lo conozca bien, pues he estado 35 años fuera, sin contacto directo, pero llama mucho la atención, por ejemplo, el nivel de omertá, de disciplinado y gallináceo silencio de la prensa de Barcelona durante las décadas de corrupción institucional de los gobiernos de Convergencia bajo el padrino Jordi Pujol. Estaban todos los medios comprados, algo sin parangón con Madrid donde había pluralismo de vasallajes. Cuando hace muchos años, Gregorio Morán hizo referencia a lo que hoy es de dominio público sobre aquello, le censuraron y nadie movió un dedo… Eso no pasaba ni durante el franquismo, ¿verdad?. Bastante triste.

Respecto a los corresponsales internacionales, ha habido una tendencia a la precarización. En Moscú en los ochenta y noventa había unos diez corresponsales españoles. La mayoría de ellos tenían contrato, un buen sueldo, les pagaban la vivienda, etc. En el Pekín de principios de este siglo, éramos unos quince o veinte periodistas españoles, pero ya solo dos mantenían las condiciones moscovitas de los años noventa, los demás eran precarios a tanto la pieza, etc. Muchos se fueron a trabajar a la televisión china o a la agencia Xinhua porque pagaban mejor que los medios españoles. A partir del 2008 en Berlín ya me quedé solo como periodista en buenas condiciones. Actualmente la precariedad se ha impuesto casi del todo, excepto en los medios públicos. Naturalmente, eso deteriora el nivel de información, pero mi impresión es que a las empresas les importa un rábano, porque quienes mandan de verdad en los periódicos no son los directores periodistas, sino los ejecutivos de la administración económica muy bien pagados para encargarse de hacer avanzar el proceso de precarización y abaratar costes. Claro que hay una situación objetiva de menos dinero, porque la caída de la publicidad y la digitalización complican las cosas, ya muy pocos compran el diario en quioscos, pero hay maneras de tener una red de información internacional propia con poco dinero. Yo formé parte de eso cuando trabajaba a principios de los ochenta como corresponsal en España de Die Tageszeitung, un pequeño diario de izquierdas de Berlín Oeste de muy pocos recursos que con el tiempo se hizo con algunos pero dejó de ser de izquierdas, ja, ja. Pagaban por pieza, pero pagaban bien, y luego tenían a un reportero volante por el mundo haciendo temas, un poco a lo que salía, como hace Andy Robinson en La Vanguardia. En esa labor de reportero global volante se iban turnando varios, y el resultado era digno: una información internacional propia e independiente del rebaño mediático, con cosas que solo podías leer allí.

¿Por qué crees que la información internacional ocupa un lugar tan escaso en los medios de comunicación españoles?

Yo casi no leo diarios españoles establecidos porque la información internacional es muy floja y la nacional me interesa poco. No por arrogancia, sino por simple economía de tiempo: por la constatación de que el futuro del mundo depende de cuestiones muy claras, como cambiar el modo de vida para hacerlo sostenible, oponerse a la guerra, a la proliferación de los recursos de destrucción masiva, atajar la desigualdad social y regional y parar el crecimiento demográfico. Nuestra “política nacional” no se plantea nada de todo eso, está muy lejos de las cuestiones internacionales cruciales. Respecto a la información, si quieres conocer las tendencias informativas, digamos “imperiales”, más vale ir directamente a las fuentes anglosajonas y no perder el tiempo en sus epígonos de Madrid o Barcelona. Eso en los medios establecidos, pero me preocupa mucho más el desinterés por el mundo en los medios “alternativos”. Me parecen demasiado dominados por el “comunitarismo”, las cuestiones de género, raza e identidad y bastante indiferentes a las relaciones internacionales y las cuestiones de recursos. Es muy contradictorio abogar contra las injusticias con los emigrantes e ignorar los problemas de recursos, de guerra o ambientales que acentúan la emigración, por ejemplo de África hacia Europa. La justicia social, la política fiscal y los derechos del ciudadano, no son algo que pueda compartimentarse en comunidades y tribus identitarias. Esa fue la solución por la que optó cierta seudo izquierda en Estados Unidos ante la dificultad de cambiar el sistema socioeconómico y ahora se ha instalado entre nosotros, con la bobada del lenguaje inclusivo como síntoma de toda una decadencia intelectual. El feminismo y los derechos de las minorías, que son un avance de civilización, son parte del combate general por la plena ciudadanía y la igualdad social. La igualdad de género está implícita en la igualdad social, pero en la práctica, vía comunitarismo, se convierte en una especie de “ersatz”, de sustitutivo de consolación, perfectamente capaz de tender puentes al neoliberalismo ante la dificultad de romper con el. Cuando esa compartimentación se institucionaliza y da lugar a chiringuitos, cargos y sueldos oficiales el resultado es lamentable y da coraje a la extrema derecha. El sistema tiene una gran capacidad de integrar aquello que no le viene de frente y convertirlo en pólvora mojada… Hay que recuperar una solidaridad y una fraternidad universales que superen los compartimentos, con particular atención al imperialismo, la deuda ecológica, la renta básica universal y al decrecimiento. Me parece que fuera de eso no hay demasiada izquierda.

Desde la victoria de Trump en 2016 se habla ciertamente mucho más de China. Has disputado los lugares comunes sobre este país y su sistema político, que ahora se repiten con más intensidad si cabe.

El cambio de actitud hacia China tiene diferentes fechas. Una es 2012, cuando Obama anunció el “Pivot to Asia”, es decir el traslado al Pacífico del grueso de la fuerza militar aeronaval de Estados Unidos. Hacía tiempo que en Washington se daban cuenta de que China había logrado hacer de su integración en la globalización, que era un esquema americano para someterla, un factor de fortalecimiento. Lo que ocurrió fue que el fenómeno del 11-S neoyorkino, les puso otra prioridad a la que se dedicaron toda una década con el desastre conocido. Pero una vez consumado aquello, volvieron a la idea del enemigo chino. Hasta entonces y desde la normalización de relaciones chino-soviéticas de mayo de 1989, China había gozado de treinta años de tranquilidad exterior que le permitieron concentrarse en su desarrollo. Con Trump el cambio de clima fue brusco, en especial cuando en su discurso de julio de 2020 el secretario de Estado, Michael Pompeo, apeló abiertamente al cambio de régimen en China. Pese a la inusitada división del establishment americano, la política de sanciones comerciales y presión militar contra China tiene un amplio consenso en las dos facciones del régimen de Estados Unidos. Los chinos han reaccionado con la llamada “estrategia de la doble circulación” que consiste en: énfasis en el desarrollo interno y ofensiva en innovación, reducir la dependencia y las vulnerabilidades exteriores, y al mismo tiempo una presencia aún más activa en la globalización con la Nueva Ruta de la Seda. En política exterior su respuesta defensiva tiene cuatro vectores. Hacia Estados Unidos: frenar y disminuir todo lo posible la agresividad de Washington a través de los sectores económicos que se benefician de la relación con China. Hacia Occidente en general: complicar todo lo posible la formación de un frente único contra ellos, disminuyendo todo lo posible las diferencias y pleitos con la Unión Europea y Japón. El acuerdo de inversiones de diciembre de 2020 con la UE fue un hito en ese aspecto. Hacia Asia Oriental: acelerar la integración económica, lo que se realizó con el acuerdo de la Asociación Económica Integral Regional (abreviado RCEP por sus siglas en inglés) firmado en noviembre de 2020. Se trata del mayor tratado de libre comercio del mundo. Los quince países implicados representan alrededor del 30% de la población mundial y el 30% del Producto Mundial Bruto. Es un arma muy potente para evitar que los países de la región se sumen a una alianza militar contra China, su principal socio comercial, y lo mismo ocurre con la UE para la que China también es el principal socio comercial. El cuarto vector es hacia los llamados BRIC´s: sacar el máximo partido de la cooperación industrial y tecnológica con las potencias emergentes, incluida Rusia, de forma que se disminuya el uso del dólar y se amortigüe la efectividad de la guerra económica y tecnológica declarada por Estados Unidos. El conjunto de todo esto es casi una obra de arte y obliga a reconocer la calidad objetiva de la política china, independientemente de la simpatía u hostilidad que pueda sentirse hacia ella.

Los chinos saben que, por iniciativa de Estados Unidos, vienen tiempos muy duros, en los que ni siquiera puede descartarse un conflicto militar, y se preparan para ello. Los nuevos poderes otorgados a Xi Jinping son del todo coherentes con esa expectativa. El mensaje que contiene la última gran producción cinematográfica china, que está teniendo récord de audiencia, La Batalla del Lago Changjin, que narra la épica victoria china de 1950 contra los americanos en la guerra de Corea, es muy significativo y debe ser leído también en este contexto.

También has desafiado la manera en que se informa sobre Rusia. ¿Cómo ves la situación en este país?

Me parece, sobre todo, determinada por la estúpida política de la Unión Europea hacia Moscú practicada en los últimos 30 años: ampliación de la OTAN hasta los arrabales de Rusia e ignorancia sistemática de los intereses nacionales de ese país. Digo europea porque aunque la iniciativa haya sido de Estados Unidos, para Washington tiene mucho sentido: la manera de continuar mandando en Europa es mantener viva la amenaza rusa y dar sentido a la OTAN. Para ello se ha estado metiendo el dedo en el ojo al oso ruso durante los últimos 30 años. Eso ha tenido consecuencias en el endurecimiento del régimen ruso que desconoce la rotación en el poder como resultado de unas elecciones. Ahí las elecciones las gana siempre el mismo poder, como en casi todas partes, pero sin ni siquiera rotación y alternancia, como en Estados Unidos, Europa e incluso en Ucrania. Y ese poder de tipo autocrático determina que la única manera de cambiar de gobierno sea con algún tipo de insurgencia, derrocándolo, o con golpes de estado, cosa que la acción occidental y la creciente oposición interna, intentan. Pero la principal contradicción de Rusia se deriva de que en los noventa el país cayó en la trampa de la globalización neoliberal, aquello que China eludió manteniendo el control político del proceso general, impidiendo la liberalización del sector financiero, por ejemplo, y poniendo toda una serie de condiciones y obstáculos infranqueables, y afirmando, en general, un sistema económico productivo, con inversiones que beneficiaban a la sociedad en su conjunto y no solo a una minoría de especuladores y rentistas. Esa diferencia es fundamental. Rusia paga un alto precio por ello. El resultado es que su élite está plenamente inserta en la red neoliberal, con sus fondos e intereses en bancos extranjeros y paraísos fiscales, lo que choca con el propósito nacional y político del estado ruso de mantenerse como un actor autónomo y soberano en la esfera internacional. Por eso, su régimen es mucho más inestable que el chino.

Rusia depende mucho de la exportación de gas y petróleo. Actualmente el precio del petróleo está subiendo mucho y Moscú se beneficiará de ello a corto y medio plazo, pero a largo plazo esos dos recursos energéticos perderán importancia en el contexto de la transición hacia las renovables y veremos qué pasa, porque su economía de magnates no es muy productiva y está mal dotada para una reconversión que libere los enormes talentos de la sociedad rusa en todos los terrenos. Mientras tanto, la actitud occidental empuja a Rusia hacia un fuerte entendimiento con China que inevitablemente será cada vez más la desigual relación del hermano mayor con el menor, papel al que Rusia no está acostumbrada. Moscú intenta compensar esa situación fortaleciendo sus relaciones con otros países asiáticos en cierta tensión con China, desde Corea del Sur a Japón, pasando por India y Vietnam, pero el desequilibrio se hará cada vez mayor. Para un régimen cuyo principal atributo es la identidad de gran potencia, esa combinación de ir a menos sin contrapartidas claras de bienestar parece inestable. A Rusia no le va el papel de subalterno. Si no fuera por la común presión occidental, la actual relación de Rusia y China no tendría lugar por lo menos en su forma actual… Y en el exterior todo son tensiones: aunque la recuperación de Crimea, como reacción al cambio de régimen propiciado por Occidente en Ucrania, salió bien y contaba con el apoyo del 80% de la población de la península, ha sido considerada un gran delito en Occidente donde al parecer consideran que tienen el monopolio en materia de cambios de frontera e invasión de países. Desde la mezcla de revuelta popular y golpe de Estado inducido por Occidente del invierno de 2014 en Kíev, Estados Unidos ha brindado a Ucrania material militar por valor de 2500 millones de dólares. Que Rusia haya tomado medidas militares contra el avasallamiento que sufre es un pecado imperdonable porque da mal ejemplo a otros y se lo quieren hacer pagar. Cada mes hay peligrosos incidentes y proximidades militares entre fuerzas rusas y de la OTAN en el Báltico, en el Mar Negro. Y lo mismo se puede decir de Siria. Esos puntos de fricción militar con la OTAN y Estados Unidos son extremadamente peligrosos porque se pueden ir de las manos. Cualquier día vamos a tener una especie de segunda versión de crisis del Caribe, y eso es muy serio. Lo mismo vale para China en el Mar de China meridional, claro.

¿Qué lugar ocupan en este orden –o desorden– mundial China y Rusia? ¿Por qué son una pieza clave y por qué tanto EEUU como la Unión Europea parecen obcecadas en mantener la confrontación en vez de potenciar la cooperación internacional?

Es una pregunta muy básica y particularmente pertinente en nuestro siglo, cuyos problemas no tienen salida sin una estrecha acción internacional concertada. La única respuesta está en la historia: Europa, de la que Estados Unidos es extensión, como región más agresiva y guerrera del planeta. Ahí está la historia de estos dos siglos de preponderancia occidental en el mundo, llenos de conflictos. Ahora cuando se vive un cierto declive del poder occidental en el mundo, la reacción es impedir por la fuerza esa emergencia del llamado mundo multipolar, con varios polos de poder llamados a concertarse si se quieren abordar los retos del siglo y evitar el desastre. Tengo pocas dudas acerca de que Occidente es el principal obstáculo para eso.

Hablando de la Unión Europea, ¿qué lugar ocupa ésta en ese orden? El consenso viene a ser que está “rezagada”, que requiere cambios, etcétera, pero este discurso existe desde hace años sin que aparentemente haya modificaciones.

La Unión Europea está estancada. En parte porque es un club organizado desde la desigualdad y la estricta jerarquía que impone su fundamento más empresarial que político. Reflejado en los tratados europeos, ese fundamento es prácticamente imposible de reformar al precisar el voto aprobatorio de todos los estados miembros. Dichos estados parecen, a su vez, estructuralmente condenados a la división, a causa de los defectos del propio diseño que incrementan la división socioeconómica de la eurozona y producen una creciente desigualdad que es sobre todo consecuencia de los superávits comerciales de Alemania, su principal economía. Entre 2009 y 2018 la economía de los países del norte de la eurozona creció en conjunto un 37,2% mientras que las del sur solo un 14,6%. La crisis del Covid-19 apunta a un incremento de esas diferencias. Por otro lado, en el estancamiento influye fuertemente el sometimiento inercial de la política exterior y de seguridad europeas a la geopolítica de Washington, canalizado a través de la OTAN y de la utilización de toda una serie de países como caballos de Troya de la política exterior americana en Europa: Inglaterra antes del Brexit, pero también, Polonia, los países bálticos y otros. La falta de autonomía de la UE desemboca frecuentemente en un errático seguidismo de las directivas generales de Estados Unidos, incluso cuando esas directivas contradicen frontalmente los intereses económicos y geopolíticos europeos más esenciales.

Estos dos factores crean en Europa un enredo de gran complejidad que parece condenar a la Unión Europea a la división interna y explican sus actuales tendencias desintegradoras. El resultado convierte a la UE en una especie de gigante impotente llamado a perder el tren de la historia. En los años ochenta, la UE representaba el 30% del PIB mundial mientras que China solo el 2,3%. Hoy la UE representa el 16,7%, mientras que China ha cambiado su 2,3% de los años ochenta por su actual 17,8%.

También fuiste corresponsal en Berlín, dos veces. ¿Cómo ves la Alemania post-Merkel?

De mal en peor. El nuevo gobierno tripartido alemán, de socialdemócratas, verdes y liberales, tiene todos los números para agravar la situación. Parece que el ministro de finanzas será el presidente de los liberales, Christian Lindner, típico dogmático germano de la disciplina presupuestaria. El premio Nobel Joseph Stieglitz lo ha definido como, “un desastre que ni Alemania ni Europa pueden permitirse”. La probable ministra de exteriores y líder del Partido Verde, Annalena Baerbock, es la principal abanderada del intervencionismo bélico “humanitario” y de la agresividad hacia Rusia y China. Lindner y Baerbock rondan los cuarenta años de edad y pertenecen a una generación política alemana absolutamente liberada de una reflexión por las catástrofes que el país sembró en Europa en los años treinta. Gente sin complejos, completamente ajena a lo que supuso la distensión hacia el Este y al antibelicismo de la parte mas potable de la anterior generación política alemana. Algunos socialdemócratas han coqueteado con la idea de dejar de permitir el estacionamiento de armas nucleares americanas en suelo alemán. A este respecto la semana pasada el secretario general de la OTAN, el irresponsable redomado Jens Stoltenberg, dijo que si algo así ocurre, esas armas “podrían trasladarse a otros países de Europa más al Este”, es decir aun más cerca de Rusia… Tiemblo solo de pensar lo que personajes como Baerbock pueden aportar al incremento del riesgo bélico.

El último país del que fuiste corresponsal fue Francia. ¿Crees que tras la marcha de Reino Unido puede asumir un mayor protagonismo dentro de la Unión Europea? ¿O lo impiden más bien sus problemas políticos y sociales internos?

En principio sí, por una cuestión de correlación de fuerzas, pero todo depende de su evolución interna, como dices. El movimiento de los gilets jaunes, una clara protesta de los de abajo, fue lo más importante que hemos tenido en el continente en los últimos años. Sigo pensando que si en Francia no hay una revuelta ciudadana, en línea con las que su historia social ha producido tantas veces, no pasará nada en el continente. Es el único gran país que ha votado contra la UE neoliberal y hay un gran descontento resultado de la degradación socioeconómica de las últimas décadas. Lo poco que queda de Gaullismo en la clase política ha sido barrido sin contemplaciones (recordemos el kompromat destapado contra François Fillon, un candidato presidencial rusófilo de la derecha que fue descabalgado en beneficio de Emmanuel Macron) y el único candidato presidencial de izquierdas, Jean-Luc Melenchon, es objeto de una campaña mediática implacable. Melenchon defiende el programa mas interesante de la izquierda europea, pero sin un fuerte movimiento social que lo apoye lo tiene crudo. Siento ser tan pesimista, pero como suele decirse: es lo que hay.

(Publicado en Catarsi Magazin)

42 opiniones en “«Cualquier día vamos a tener una especie de nueva crisis del Caribe»”

  1. Ángel: Una muy buena entrevista al inconmensurable Poch ( con el que coincidí durante toda su estancia en China), en la que hace un GRAN resumen de toda la situación geo-política-estratégica-económica-mundial, desde su habitual espíritu crítico y realista de izquierdas.
    Su crítica a la calidad periodística actual y a la manipulación de los grandes » medios» no puede ser más acertada. En este punto, me gustaría que además del diagnóstico propusiera algunas vías de como revertir la situación y de como podemos volver a un periodismo de calidad al menos en un 20% en volumen…ni que nos cueste dos generaciones !

    Ángel, solamente un pequeño pero…..GIRONA, no Gerona.
    Saludos y seguid los dos así.

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    1. Dios que tierra más bella Gerona.Mis mejores años los pasé allí, también en Francia y en el Reino Unido.No uso France ni United Kingdom,creo que es lo apropiado y sí,siempre usé Girona cuando vivía allí.

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  2. Interesantísima entrevista. Preguntas claves con respuestás lúcidas, sustanciales y argumentadas.
    El párrafo sobre lo relativo a los medios de comunicación es una verdadera ‘joyita’.
    Muchas gracias.

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  3. Muy informado y lúcido, como nos tiene acostumbrados. Sus comentarios al soslayo sobre nuestra política, prensa, Cataluña son verdades de perogrullo, poco oídas, sin embargo. Europa decae y sólo hace seguidismo de una sociedad tan en crisis como la de USA. El autor conoce bien China y respeta e incluso admira su arte político. Veremos. Rusia herida y obligada a abrazar a China. La posibilidad de un incidente desastroso no se descarta. La migración y la superpoblación no se quieren ver en sus causas profundas. Creo que, faltos de opciones en verdad libertarias e igualitarias, la ultraderecha tendrá su opción en occidente.
    Sobre nuestro pequeño patio y matizando a Lluís Ballell, hay que escribir Gerona en castellano. En catalán por supuesto Girona. Es un detalle que el autor no creo que ignore.

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    1. Sin embargo, señor Clavero, dadas las circunstancias político-territoriales que asolan a España en la actualidad ¿NO CREE USTED QUE SERIA UN DETALLE POR PARTE DE UN ESPAÑOL DE PRO COMO ES USTED ESCRIBIR GIRONA PARA CONTENTAR A LOS CATALANES? ¿O NI ESO? Si ustedes saben que a los catalanes les satisfaría enormemente que ustedes escribiesen sus toponimias en catalán ¿Dónde coño está el problema? ¿No es usted capaz de tomarse una licencia lingüística y hacer una excepción en pro del hermanamiento con el pueblo catalán, que también forma parte de España? ¿Dónde está su patriotismo español? ¿O es que para usted España solo es en castellano? Esto me recuerda la chapuza que hicieron en Galicia en época de la dictadura franquista los castellano-hablantes, cuando quisieron traducir al español de Cervantes un municipio orensano llamado «Niño d’Aguia» (su significado en español es «Nido del Águila») y ellos pusieron en el letrero a la entrada del pueblo «Niño de la Guía».

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  4. Creo que para ver un periodismo independiente sólo hacen falta lectores deseosos de verdad y dispuestos a pagar por ello: un poco, no se requiere mucho. Si queremos, lo tendremos.
    Quiero comentar que incluso un periódico tan «formal» como El País se indigna ante la extradición a USA de Julian Assange, que parece confirmada.
    Es un deber cívico presionar, firmar manifiestos y hacerse oír para lograr su libertad. Embargo económico a productos y empresas USA hasta que sea liberado.

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  5. Bárkeno, Barcino, Barchinona, Medina Barshiluna, Barcelona. Íbero, latín, «catalanesc», árabe, actualidad. Se ve clara la evolución en el caso de Barcelona. No así la transformación de Gerunda en Girona-Gerona. Claro que según la RAE se ha de escribir Girona en documentos oficiales. En los no oficiales, cuando se escribe en castellano, Gerona, y si se escribe en catalán, Girona

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    1. Nunca deberíamos de cambiar los nombres, puñetera costumbre de modificarlo todo, después no hay quien reconozca los lugares. Solo si el alfabeto o la grafía no es la misma para ajustar, de lo contrario no.

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  6. La verdad es que una sobredosis de Rafael Poch (ayer entrevista en la cadena SER), es una auténtica delicia. Con su sabiduría uno se abre a disfrutar de la belleza del conocimiento profundo. Es un poso con el que se transita de manera diferente entre tanta vulgaridad. Gracias de verdad!

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  7. Compañero Rafael Poch-de-Feliu
    Usted es un maestro y para mi en particular que soy un autodidacta debo decirle que he aprendido mucho de usted, de su libro sobre la la transición en Rusia y sobre todo de China que no sabía como orientarme.
    Yo solo debo darle las gracias por todo, y decirle que es mi maestro.
    Un abrazo y gracias por todo

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  8. Revista de medios (corroborando tesis de Rafael Poch sobre la información Internacional).

    EL PAÍS

    – La UE amenaza con sanciones económicas durísimas a Rusia si invade Ucrania https://elpais.com/internacional/2021-12-16/la-union-europea-amenaza-a-putin-con-sanciones-masivas-si-rusia-invade-ucrania.html?prm=ep-app-cabecera

    – Leyendo a Putin https://elpais.com/opinion/2021-12-14/leyendo-a-putin.html (para qué intentar entender a Putin leyendo, por ejemplo, el libro de Rafael Poch, mejor decir que tiene objetivos ocultos).

    – Lluís Bassets va por la enésima entrega anti Putin-Xi Jinping con más de lo mismo https://elpais.com/opinion/2021-12-16/confusion-estrategica.html Ahora busca una estrategia -como si no fuera aceptar la sumisión al neoliberalismo- de Occidente para frenar a Rusia y China.

    Paradójicamente, la única noticia que da en la diana sobre la independencia de la estrategia geopolítica de Rusia y Chinahttps://elpais.com/internacional/2021-12-15/putin-y-xi-exhiben-un-frente-comun-contra-las-injerencias-de-occidente.html es tratada no por su valor como la autonomía que ejercen dos potencias, sino con la maldad de su unión y no hacer caso a EEUU.

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  9. D’entubi felicitats a En Ferrero per l’estructuració de les preguntes.

    Molts polítics fan gala d’un notori exhibicionisme polític, tant que, si mouen un dit provoquen un tsunami a l’altra riba, sembla que amb això mostren el seu gran poder sobre els altres, quina prepotència, veritat?, són els grans emperadors de la nostra era i ens tenen a tots depenent de les seves rauxes i fent-nos beure a galet. Maleïts siïn.

    Si PRXina, USA, Rússia….. Europa atenent a les necessitats globals desatenen les reivindicacions feministes m’importen, ells, un rave, el primordial és aquí i ara, tanmateix també cal mirar al futur més proper com al més llunyà, malgrat tot no ens ha de fer perdre el detall d’on som ni d’on venim.

    Malgrat estar molt d’acord amb les teves exposicions i, com sempre fent-me reflexionar, no puc ni de lluny arribar a basar-ho tot en les globalitzacions, en la visió d’un pla general menyspreant els plans de detalls, crec que és un grandíssim error, certament sempre cal preveure que passa, o que podria passar més enllà de l’horitzó proper però, sense menystenir el detall de cada zona.
    Algunes vam poder observar, durant molts i molts anys, com va anar això dels engranatges pel bé públic sacrificant el de cada territori a la RPXina, i mai he vist quelcom més esgarrifós i espantós pels humans en temps de pau, que destruir sistemàticament les identitats dels pobles que formen un territori sota el domini d’un poder polític que menysté als que té a sota. Un amic xec, quan vivíem allí, em va explicar que en la Unió Soviètica també va passar el mateix i fou, segons ell, molt deplorable i dolorós.
    Perdre el respecte pels detalls de cada petit indret per molt insignificant que sigui, aixafant llengües i, per tant, cultures, és una monstruositat, propi de barbers i tot poderosos pagats de si mateixos. Molts es queixen de la desaparició d’espècies animals, vegetals, marines i, de terres de vora mar, però sense cap mirament o sensibilitat per aixafar la cultura del que és més dèbil, sobretot en nombre d’individus. És imperdonable que pel bé de la globalització es faci cas omís a preservar-les i deixar-les ser. No tot s´hi val, o així ho veig jo….. Si la globalització fa desaparèixer una cultura …….una llengua…. una manera de fer, i fem que, s’esvaeixi un patrimoni que hauria d’èsser protegit, vol dir que això no va ni amb rodes de molí. Sempre preferiré el detall en la diferència. Malgrat el meu pensament, tinc un familiar que creu que tothom hauria de parlar l’anglès en detriment de sigui quina sigui la pròpia llengua.

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  10. Sí, Janina. Moltes, moltíssimes vegades, el bosc ens impideix veure els arbres. Menos jacobinismo y más korenización. El jacobinismo no es inherente al republicanismo francés. La korenización (un especialista en su estudio era el valenciano Alfons Cucó) sobrevivió al estalinismo. No estoy de acuerdo con que el nacionalismo de izquierda sea un oxímoron (como sostiene el crítico de brocha gorda don Gregorio Morán)

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    1. Marxistas-leninistas que quieren aplicar literalmente la Revolución Francesa. Ciegos a las enseñanzas de la Revolución Rusa o Bolchevique, federalista, respetuosa con las culturas no rusas, contraria a la rusificación forzosa de la época zarista

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  11. AL SEÑOR ANGEL FUENTES.- ¿Tanto le cuesta escribir Girona? No venga usted con macanadas que si usted traduce al español United Kingdom, que si France, bla, bla, bla. United Kingdom y France no son Catalunya. El libro de estilo de EP se lo puede meter donde le quepa. ¿Tan difícil le resulta contentar sentimentalmente a los catalanes? ¿O es que le da pereza? Oiga, yo soy gallego, vivo en Madrid y no se me caen los anillos por escribir Girona, Lleida y lo que haga falta en catalán, y si hace falta hasta le pongo el «setze jutges mengen feches d’un pentjant». ¿Sabe por qué? Porque me gusta tener contentos a los catalanes ¿Y sabe por qué? Porque aunque primero soy gallego, también me siento español y España somos todos, los que hablan en español, y los que lo hacen en las otras lenguas, y cada una de ellas merece el respeto que ustedes los castellano-hablantes nunca han tenido. Hay algo que se llama cortesía, que parece que en España no abunda mucho. Unir puentes con los catalanes en vez de separarlos, debería de ser el comportamiento correcto de alguien que se sintiese español de verdad. Y escribir «Gerona» y encima sostenella y no enmendalla a pesar de que un participante de este foro, catalán, de buenas formas y educadamente le sugirió que escribiese «Girona», solo indica que usted, y siento decírselo, es el típico gilipollas y burro ibérico, con perdón de los portugueses. Señor, no cuesta nada ser amable con los catalanes, si es que realmente hay voluntad de serlo, que lo dudo. I no he escrit aixó en catalá, perque escriu molt malamente aquesta maravillosa llingua. Le ruego que me perdone por la perorata y algun insulto que he proferido, pero ha sido de indignación y porque creo que usted se lo merecía en este momento. Deseo que su perspectiva sobre la realidad plural de este país cambie algún día sin necesidad de que nadie se lo pida.

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  12. Gracias a Rafael Poch, una vez más, por sus siempre lúcidos e interesantes artículos. Su discurso es el mío, desde que con ocho años iba al colegio vestido con gorro ruso, katiuskas y abrigo de pieles. Como el resto de mis compañeros en el colegio eran pro-americanos, yo por contrariar me hice simpatizante de la URSS y del Pacto de Varsovia a temprana edad. No abro mano de mi decisión inicial.

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  13. Si a esas matanzas de este siglo que apunta, le sumas las del siglo XX (1.920-2020), ¿cuántos millones de muertos ha causado sólo EEUU? Y eso en sólo cien años y sin incluir los asesinatos que cometieron durante el quicio de los ss. XIX-XX contra sus propios ciudadanos. ¿Y la élite de todos los Estados capitalistas, el avanzado, civilizado y cristiano mundo occidental, sus oligarquías y secuaces en el resto del mundo? Desde el golpe franquista (sumando sus cunetas), las guerras mundiales (con sus bombas incluidas), Pinochet y las diversas operaciones cóndor en Latinoamerica, las redes stay behind en toda Europa occidental y, en ambos casos, sus consecuencias; los más de 20 años de la guerra de Vietnam, donde además de los millones de muertos, hay que añadir el gas naranja y sus secuelas durante ¿cuantas décadas?, añadir los 10 años de Camboya, las masacres en Indonesia, los 20 más de Afganistan, los varios en Oriente Medio … ¿Y en Africa? ¿Algún año, algún mes (100×12=1.200) en los que los del dinero no asesinaran a alguien? Estaría bien que compendiaras y nos describiera EL SIGLO DE “LAS LUCES” DE LOS RICOS, de las oligarquías capitalistas durante el último siglo, es decir, que se iluminara el reguero de matanzas sobre el que se asientan sus … Ya sean extranjeros o de sus propios países, no reparan en … Un libro, no en entregas parciales, dispersas y olvidadas … La historia de los asesinatos de los capitalistas, del dinero, de la propiedad …

    Ahora que parece que puedes … mostrarnos dicho reguero de los muertos, de los asesinatos de a lo que refiere “La lucha por la desigualdad” que escribió Gonzalo Pontón, pero de los últimos cien años, no del s. XVIII. A ver si con tal ilustración se quita el velo. Claro que hay vistas y verdades que …, y visto lo que hacen con Assange … La iluminación de lo que es y hace el capital, más allá de la explotación de la humanidad o los negocios tipo vacunas, etc., lo …

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  14. En relación al deterioro de la prensa, no puedo dejar de asociar lo bien plasmado que está en la entrevista con la quinta temporada de THE WIRE en HBO. Si Rafael Poch dijo una vez en una entrevista que no era muy cinéfilo, pero un día dudó sobre el Séptimo arte…, será imposible que no se emocione al ver esta maravilla de David Simon (que fue periodista). Invito a todos los lúcidos que se pasan por aquí a bucear en esa maravilla catódica que muestra a través del periódico de Baltimore como fenece el periodismo. Un abrazo para todos y gracias
    por tanto Rafael Poch .

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  15. Con la intención de que tenga utilidad, aquí el siguiente matiz al principio del párrafo segundo de la segunda contestación cuando dice: “En general, hay que olvidarse del “cuarto poder” y todo eso: el periodismo realmente existente es la voz de su amo”. Doy un giro a ese sentido con el que se habla de “cuarto poder”: no el de los contrapesos de que hablaba Montesquieu, sino al de dominio. El periodismo, la comunicación en sentido amplio no sólo es el cuarto poder (vs súbditos), sino que en nuestra era y con las tic’s, es mucho más. Cosa distinta es que ese poder sea, como los otros (¿el poder tiene contrapesos? ¿Un oxímoron? Hoy los poderes son para dominar más y mejor, no aquello de Montesquieu, que ya lo dijo el otro: “ha muerto”. Ahora hablamos de poder como dominio de la ciudadanía, no como contrapeso), la voz de su amo y por ello (por la era de la información), mucho más poder, mucho más efectivo. Recordar que poder, resumiendo, es conseguir que los otros hagan lo que tal poder quiere y ello, en síntesis, se consigue mediante la fuerza (normas, jueces, ejércitos, policías …), los recursos (la propiedad, el dinero …) y la colonización mental, y ésta además de por la educación, iglesias, etc., se consigue por la información en sentido amplio (que incluye esas dos funciones), información sensoemocognitiva, multimedia (no sólo la información digamos cognitiva, conceptual, también y más importante, la sensorial -embruteciendo, anulando- y la emocional -enfermándola- …, y no sólo en sentido positivo, también en el negativo). De los medios que comunican, inoculan esa información de los poderes, suelo denominarlos, en general, como mccAcmEcm (medios de comunicación del control, la alienación y colonización mental, el embrutecimiento y la conducción de masas). En la era de la información y con las tic’s, todas las mentes conectadas, en todo momento y lugar, a esos canales surtidores de … El control es … Ya interiorizado, integra a la persona, forma parte, es ella. ¿Qué mayor perfección? Frente a esos mccAcmEcm, gratuitos, de alcance general, hasta las camas …, permanentes …, ¿existen mces (medios de comunicación de la emancipación social), que puedan hacer de contrapeso real? Evidentemente no: ni teles, ni radios, ni pelis, ni vídeos, ni revistas, ni …., y lo poco que hay, está en internet, practicamente reducido a la información sociopolitica y, encima dispersa, de alcance exiguo y poca sustancia … vemos que el neuropoder, el poder mental (que es de lo que hablamos) lo manejan, está en manos del sistema y sus armas son los mccAcmEcm, mucho más que el cuarto poder.

    Ese enfoque, aún de otra manera, viene a corroborarlo Rafael, respecto a la información cognitiva, en otros párrafos de sus respuestas, todas las cuales muy certeras y aclaradoras, como es habitual.

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    1. Magnífica interpretación y muy bien explicitada (en mi modesta opinión).
      Es muy interesante, y tremendamente complejo, este ‘debate’ relativo al ‘universo’ de la información (léase, «comunicación», «periodismo», «libertad de expresión o de imprenta», «industria (oxímoron)», «narrativas», «relatos», «humos», «posverdades y posmentiras», etc…).
      La triste conclusión es que la comunidad, la sociedad, la propia esencia democrática, pierde una voz profesional (como la de Poch, por poner un ejemplo) para ejercer su profesión y compartir conocimiento, por voluntad propia, es cierto, pero al mismo tiempo empujado/enterrado por el esceso de sobreproducción de contenidos vácuos, intrascendentes e infantilizantes.
      Un saludo y gracias por la aportación de tu ‘simiente’.

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      1. Una pequeña nota adicional y un par de modestas recomendaciones (sanas):
        -. Lo que señala Poch en relación al Imperio y su brazo armado (OTAN) con relación a un futurible y bastante probable conflicto artificioso en las mismas puertas de Europa (¿nuestra casa?), pero también el delirio pandémico son un magnífico ejemplo de lo que acontece en torno al ‘periodismo’, y a la vez un síntoma, una reacción, un ensayo, un experimento de fin de época/Era (¿Capitaloceno?).
        1. Recomendable leer y/o releer el magnífico ensayo de Naomi Klein «La doctrina del shock».
        2. Un film; The Trick (Pip Broughton – 2.021) _ [https://www.imdb.com/title/tt14876294/?ref_=nv_sr_srsg_0]

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      2. Pero es la realidad, es … Es que en nuestra sociedad capitalista, en nuestro sistema de dominación, la información es esencial y la función específica de control (cibernética) es un arma (en la era de las TIC’s) sustancial del mismo y que nada tiene que ver con el s. XIX. Los mccAcmEcm son sus canales de inoculación, esos medios no están para aportar conocimiento, sino para … (el acrónimo). Y los periodistas de esos medios, me refiero a los “de la casa”, son mercenarios, cipayos, policías de la mente. ¿Un explotador va a comunicar información que libere a su explotado? Así nos tienen todos conectados en todo momento y en todo lugar a esos mccAcmEcm, conectados a los canales de la dominación por el que inoculan el control (marcando, reiterando valores, imaginarios, percepciones, “realidades” y demás cuentos, incluidos los -vitales- que nos ocultan …), se comprende como la inmensa mayoría de explotados, incluso los pobres (en 2018 leí que en EEUU había 50 millones, ¿cuántos en la UE? En Esp publican, unos que Seis millones de personas son pobres en España -La Vanguardia en octubre-, otros que 4,5 millones de personas viven en situación de pobreza severa -EAPN, en septiembre-, esta misma red dos meses antes publicó que Casi 12,5 millones de personas está en riesgo de pobreza … En las últimas elecciones generales, el PSOE, el más votado, obtuvo 7’5 ms de votos), sean conducidos a control remoto y, además, voten a quienes los explotan y empobrecen. Pero, ojo, otro aspecto en el que apenas se pone el foco (y decía que es más trascendente) es el de la manipulación, deterioro y embrutecimiento de los sentidos. Se habla de la musicoterapia, pero nada de la musicopatología (neurotizar, desequilibrar el sistema nervioso, dispersión mental, etc., etc.) y en nuestro “medio ambiente” es muy utilizada (en RNE ya la meten incluso en los informativos). Si te embrutecen …, por ej., el tacto (de un paleta, labrador) y te quedas ciego, no podrás leer Braille …, embrutecimiento (pérdida, entorpecer, incluso distorsionar o anular la sensibilidad) que lleva a no detectar, no percatarnos de informaciones al mismo tiempo incide en la plasticidad cerebral inutilizando determinadas zonas, una forma de reducir la capacidad cerebral. ¿Y la vista? ¿Sabemos leer el mundo de la imagen, sus significados e incidencias? Esos zoms, eso giros de cámara, esos movimientos, esas luces, esos destellos permanentes, esos … Si embrutecen o estropean o deterioran los sentidos no sólo perdemos sensibilidad, no detectaremos informaciones sensoriales (“perdida de la realidad”, ya aunque nos la comuniquen, no la percibiremos), sino que también reduciremos zonas cerebrales. Y a más borregos, no sólo menos problemas para los pastores que los encaminarán mejor, también mayor ordeñe. Pues los mccAcmEcm están en ello (¿Su función principal por encima de los beneficios? Si hiciera falta, para algo están los dineros públicos …), especialmente los multimedia, como es natural. Saludos.

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    1. Se produce diftongación del latin al aragonés Ö a Ue…:Terol a Teruel, Osca a Uesca, pönte a puent, fönte a fuent……En algunas zonas, como en Benasque, el aragonés seseya: Zaragoza a Saragossa.
      Girona no és Gerona foneticamente.

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  16. Rusia está en un punto de inflexión histórico, político y económico, en el que la UE tiene en su mano influir, decisivamente, hacia donde se inclinará.
    Su dependencia de los sectores energéticos, y su desarrollo agrícola, está en vilo. Las dificultades para llegar a un acuerdo en las exportaciones de gas por el Nord Stream 2 ayudan a que Rusia se vuelque hacia Asia, y China en particular.
    Desde las sanciones europeas y de Estados Unidos, el Kremlin ha decretado un embargo de la producción agrícola de los países de la UE y Estados Unidos, y reconfiguró sus relaciones comerciales. Se incrementó el desarrollo de una industria agrícola que ha crecido hasta convertir a Rusia en un exportador neto de producción agrícola por primera vez desde el colapso de la Unión Soviética, cuando en 1986 se produjo la crisis del petróleo una de cada tres hogazas de pan soviético se horneaba con cereales extranjeros. Este crecimiento agrícola tiene los pies de barro; la dependencia de las semillas importadas para patatas es del 90%, para el maíz – 65%, para la colza – 70%, para el girasol – 75%, para los cultivos de frutas y bayas la dependencia es aún mayor, del 30% al 95%. La compra de semillas y químicos en el exterior cuesta varios miles de millones de dólares anuales y hay que pagar en moneda extranjera. Esto es alrededor del 25-40% del costo del producto final. La industria agraria rusa tiene un verdadero talón de Aquiles: depende críticamente de las semillas importadas. ¿Qué pasa si EE. UU. Y la UE imponen sanciones y simplemente no tenemos nada que plantar?
    Con la entrada en la OMC, Rusia abrió su mercado interno a las corporaciones transnacionales, donde hace varios años apareció un verdadero monstruo con recursos y capacidades financieras colosales. En 2016, la empresa química alemana Bayer se fusionó con el productor estadounidense de semillas modificadas genéticamente Monsanto. Los productores rusos de semillas no pueden competir con monstruo que se ha convertido en un monopolio de hecho.
    Por otro lado, La Unión Europea, y luego los Estados Unidos, reclaman a Rusia 290 mil millones de euros por violar las reglas de la OMC al apoyar a los productores rusos. Las empresas europeas se quejan de que las empresas rusas ganan licitaciones, con un precio que es un 15-30% más bajo que el de los competidores extranjeros, pero luego reciben del cliente, representado por el estado y sus autoridades, el monto total del contrato. Es bastante obvio que esto no es solo una disputa comercial, sino el comienzo de una «guerra comercial» en toda regla por parte del Occidente colectivo en el marco de una nueva «Guerra Fría». Funcionarios rusos dicen que las acciones de Rusia son una respuesta forzada a las sanciones económicas de Estados Unidos y la propia Unión Europea, que, sin el consentimiento del Consejo de Seguridad de la ONU, introdujeron contra su país.
    Rusia está siendo acorralada política, económica y militarmente. Su única salida es consolidar sus relaciones con China, y de esto la UE se arrepentirá.

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  17. «Russia is Italy with nukes». Tiene el PIB de Italia o Tejas y su disonancia cognitiva le hace creer que es aún un imperio. Cuando acepte que es un país de segundo orden sus relaciones con EE.UU. serán mejores. Además el peligro para Rusia no es occidente sino China. Rusia necesita ampararse bajo el paraguas de occidente (¿OTAN incluída?) para frenar la amenaza china. Pero Putin es un hombre de la época de la grandeza del imperio soviético y del uso o amenaza de la fuerza para resolver conflictos (Chechenia, Navalni…). Será su sucesor quién decida si Rusia se una a la familia europea o se someta a la expansión china.

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  18. Es evidente que Rusia es una potencia de nivel medio con «nukes». Pero el origen de la situación actual no está en el «malvado» Putin.
    Como ha dicho recientemente Gorbachov, premio Nobel de la Paz: «la crisis entre Rusia y los países Occidentales tiene su origen en la arrogancia de Estados Unidos tras la caída de la URSS».
    Rusia quería estrechar lazos en Europa, pero los países Occidentales prefirieron alentar la privatización salvaje de su economía y servir de refugio económico de la casta de los oligarcas.
    En 1995 la OTAN, organización defensiva, atacó a las fuerzas serbias en Bosnia. En 1999 la OTAN bombardeó Yugoslavia. Buena manera de resolver pacíficamente los conflictos, como en Irak, en Libia, en Siria, Afganistan…Asi fue con los Bush, con Obama, con Trump, con Biden y con el próximo que venga.
    En marzo de 1999 la OTAN se amplió con Polonia, Hungría y República Checa.
    Después de todo esto, Putin fue elegido presidente en marzo del 2000 y claro, según algunos, ahí empezaron de nuevo todos los males.
    Con estos antecedentes, es lógico que Rusia no quisiera ampararse «bajo el paraguas de Occidente»; Rusia ha querido lo que quería el general de Gaulle, hacer una Europa integrada, o amistosa, desde el Atlántico a los Urales. Pero la U.E. es, actualmente, un P…club con una «madame» que reside al otro lado del Atlántico, es decir, todo lo contrario a una familia.
    De Gaulle quiso tener la » force de frappe» para mantener una cierta independencia de los americanos, y Francia la sigue manteniendo; luego los «nukes» sí importan, desgraciadamente. El Reino Unido, otro ex imperio con ínfulas, lo tuvo siempre claro. También lo aprendieron India, Pakistán, Israel, Sudáfrica, Corea del Norte, pero los únicos que han salido a poner «orden» fuera de sus fronteras han sido los países de la OTAN. Cuando un grupo de potencias establece como objetivo principal el evitar la guerra, el sistema internacional se convierte en rehén del más despiadado de sus miembros.
    China ha visto que las «reglas» las pone quien tiene la regla más grande y ha decidido hacer crecer la suya.
    De momento, China es un pequeño peligro militar para el imperio americano, pero estamos logrando que crezca para poder defenderse de y con las reglas occidentales. Económicamente su peligrosidad la ha creado Occidente para provecho del 1% y en detrimento de los trabajadores europeos y americanos.

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