Más allá de la “revolución de las costumbres”, la gran huelga general que impuso mejoras sociales.
Una tarde de invierno de 1972, el sociólogo Jean-Pierre Garnier recibió una llamada del Elíseo. El Presidente Georges Pompidou le invitaba a comer para charlar, algo bien extraño teniendo en cuenta que Garnier era un marxista y Pompidou, como Macron, un liberal ex ejecutivo de la Banca Rothschild. La cita fue en un restaurante de la rive gauche. En un reservado del segundo piso, con la escolta presidencial tomando el piso de abajo. Pompidou quería escuchar la tesis de Garnier sobre el mayo del 68. Continuar leyendo «Ambigüedades y certeza del 68 francés»
Antes incluso de que pase sus pruebas, el mito Macron ya es implacablemente analizado como factor de chaqueterismo. Sobre una sorprendente implosión de las divisorias políticas y entre los grandes discursos laudatorios sobre la “renovación”, la irrupción de la “sociedad civil” en la política e incluso la “revolución”, aparece algo tan banal, vulgar y humano como la adaptación oportunista de los políticos a la nueva situación y el carrerismo de los recién llegados a la Asamblea Nacional más elitista de la historia francesa.