Estos días se dice y escribe mucho sobre la enorme y espantosa masacre perpetrada por Israel en Gaza. Un drama dóblemente insoportable por la criminal complicidad de la primera potencia mundial, de la Unión Europea y de su enorme aparato de propaganda. Que todos ellos se estén cubriendo de infamia y hayan quedado definitivamente desacreditados ante los ojos de cualquier opinión pública con un mínimo nivel de decencia, no resta amargura a la situación. Algún día, Némesis la diosa de la justicia retributiva visitará a los autores y cómplices del actual crimen. Mientras tanto, consuela comprobar que los mejores diagnósticos y explicaciones de lo que estamos presenciando, son frecuentemente obra de judíos disidentes. Como muestra dos diferentes intervenciones. Una breve del periodista Gideón Levy que retrata muy bien la mentalidad del ciudadano israelí. Y otra larga y profunda, fundamental para situar el actual momento, a cargo de Ilan Pappe, el más ilustre historiador israelí antisionista.
Categoría: Hemeroteca
La inteligencia británica manipuló el ataque químico de 2013 en Siria, según documentos filtrados
Un informe revela que funcionarios estadounidenses suprimieron valoraciones internas de que la filial siria de Al Qaeda tenía una célula de producción de gas sarín «avanzada», incluso cuando Estados Unidos culpó públicamente al gobierno de Assad por un ataque con armas químicas en 2013.
Autor: Kit Klarenberg (The Grayzone)

Los documentos filtrados obtenidos por The Grayzone muestran que un oscuro contratista de la inteligencia británica ayudó a vender la historia de que Assad era responsable, y casi desencadenó la intervención occidental.
Continuar leyendo «La inteligencia británica manipuló el ataque químico de 2013 en Siria, según documentos filtrados»La mentira del Holomodor
Una entrevista con el historiado Stephen Wheatcroft, uno de los mayores expertos sobre la hambruna de los años 30 en la Unión Soviética.
Autora: Clara Wiess. WSWS
El World Socialist Web Site habló recientemente con Stephen Wheatcroft, profesor de historia rusa y soviética en la Universidad de Melbourne, Australia. Wheatcroft es uno de los mayores expertos mundiales en la hambruna soviética y en la historia económica soviética en general. Ha llevado a cabo una extensa investigación de archivos en la antigua Unión Soviética y, junto con el difunto Robert W. Davies, es coautor de un informe en siete volúmenes sobre la industrialización soviética. Wheatcroft también coeditó varios volúmenes documentales sobre la agricultura soviética, 1927-1939, y es autor de múltiples artículos sobre la hambruna, la industrialización y otros aspectos de la historia soviética. También ha escrito sobre el papel de las estadísticas en el pensamiento y la escritura económica de Vladimir Lenin y el devastador impacto del estalinismo en las estadísticas soviéticas.
Basándose en las estadísticas y los informes que estuvieron disponibles tras la disolución de la Unión Soviética, Wheatcroft y Davies ofrecieron un relato exhaustivo de la colectivización forzosa y la hambruna en la Unión Soviética en 1932-1933 en su volumen de 2004 The Years of Hunger (Los años del hambre). Su relato, sin parangón hasta la fecha, es una refutación irrefutable de la mentira, ahora ampliamente promovida, de que la hambruna constituyó un genocidio étnicamente selectivo de ucranianos o kazajos u otros pueblos específicos de la URSS.
El imperialismo humanitario creó la catástrofe en Libia
La intervención militar de la OTAN en Libia en 2011, que derrocó al régimen de Muamar Gadafi, dio lugar a un Estado fallido caótico y asesino. Los libios pagan un precio horrible por esta catástrofe.
Autor: Chris Hedges

«Vinimos, vimos, murió», bromeó Hillary Clinton cuando Muamar Gadafi, tras siete meses de bombardeos de Estados Unidos y la OTAN, fue derrocado en 2011 y asesinado por una turba que lo sodomizó con una bayoneta. Pero Gadafi no sería el único en morir. Libia, antaño el país más próspero y uno de los más estables de África, un país con sanidad y educación gratuitas, derecho de todos los ciudadanos a una vivienda, electricidad, agua y gasolina subvencionadas, junto con la tasa de mortalidad infantil más baja y la esperanza de vida más alta del continente, además de una de las tasas de alfabetización más elevadas, se fragmentó rápidamente en facciones enfrentadas. En la actualidad, dos regímenes rivales se disputan el control de Libia, junto con una serie de milicias rebeldes.
El empeoramiento de la crisis alimentaria en Cuba significa que el bloqueo de EE.UU. debe terminar ahora.
Los cubanos consumieron individualmente sólo 438 gramos de proteína animal al mes en 2022, y en mayo de 2023, sólo 347 gramos; las recomendaciones exigen la ingestión de 5 kg mensuales.
Autor: W.T. Whitney

En una reunión en La Habana el 11 de agosto a la que asistieron ministros del gobierno y la prensa, el Presidente de la Asamblea Nacional de Cuba, Esteban Lazo, comunicó un mensaje al Ministro de Agricultura de Cuba de parte de la Asamblea, cuyo reciente período de sesiones terminó el 22 de julio. El ministerio estaría «transformando y fortaleciendo la producción agropecuaria del país», para iniciar «un movimiento político y participativo que desencadene una revolución productiva en el sector agropecuario.»
La Asamblea Nacional trató principalmente el actual desastre alimentario de Cuba. La vida de muchos cubanos es precaria debido a la escasez de alimentos, los altos precios y los bajos ingresos.
La información que se desprende de las deliberaciones de la Asamblea da fe de la realidad de crisis en Cuba. Aumenta la urgencia de que los amigos de Cuba en Estados Unidos se resistan a las políticas estadounidenses de nuevas formas, con firmeza. Su propio gobierno da cuenta de nuevos sufrimientos y desamparo en Cuba.
El Presidente Miguel Díaz-Canel hizo hincapié en la resistencia al dirigirse a la Asamblea Nacional. Dedicó sus palabras a dos héroes revolucionarios que estaban presentes. Admirando «su pie en el estribo de las dificultades y su fusil apuntando a los errores», puede que pensara en el duro trabajo que les espera.
Mencionó «problemas de nuestra difícil vida cotidiana, como la producción de alimentos, la generación de electricidad, la disponibilidad de agua, la delincuencia, el aumento de la inflación, los precios abusivos». Criticó las conductas «que refuerzan el bloqueo omnipresente por inacción, apatía, insensibilidad, incapacidad o simple cansancio y falta de fe.»
Díaz-Canel señaló con aprobación que los delegados debatieron sobre «estrechar los lazos entre los diputados y la población», «mejor manejo y asignación de la moneda», «mayor participación directa del sector no estatal en la producción nacional», «autonomía municipal» y «presión a la baja de los precios.»
«Sobre todo», insistió, «debemos dedicarnos a crear riqueza, en primer lugar, produciendo alimentos».
El Viceprimer Ministro Jorge Luis Tapia Fonseca informó sobre la aplicación de la ley cubana de 2022 sobre Soberanía Alimentaria y Seguridad Alimentaria y Nutricional. Señaló que la autosuficiencia alimentaria en las zonas locales estaba retrasada. El rendimiento de los cultivos era bajo. Las enfermedades de las plantas y la falta de insumos dificultaban la producción de cereales.
Los cubanos consumieron individualmente sólo 438 gramos de proteína animal al mes en 2022, y en mayo de 2023, sólo 347 gramos; las recomendaciones exigen la ingestión de 5 kg mensuales. No se crían suficientes pollos; la carne de ave y los huevos escasean.
Los rendimientos del maíz, la soja, el sorgo y otros cultivos se han reducido y la mayoría de los piensos no están disponibles. Por lo tanto, la producción de carne de cerdo ha disminuido, la leche no está disponible para los adultos y se cría menos ganado. El pastoreo es deficiente, debido a la sequía y a la falta de fertilizantes.
Tapia señaló los fracasos. La producción de los productores de alimentos controlados por el Estado es baja. Los productores, distribuidores y consumidores institucionales no contratan regularmente entre sí para facilitar la distribución de alimentos. No se paga a los productores porque no hay crédito. El robo de ganado ha alcanzado nuevas cotas, 44.318 cabezas en lo que va de año.
Tapia explotó: «Hay que trabajar para producir alimentos. Todo el mundo quiere entregas de alimentos, pero no hacemos nada para producirlos. Nos falta cultura de producción… No necesitamos todos estos papeles, ni palabras. ¿Cuándo empezamos a sembrar? ¿Quién lo hará?».
El Ministerio de Finanzas y Precios emitió un informe antes de la sesión de la Asamblea Nacional. Reconocía la alta inflación, el descontento popular generalizado y la necesidad de «soluciones concretas». El ministro Vladimir Regueiro Ale indicó que los precios se dispararon 39% durante 2022 y 18% más en lo que va de 2023.
La inflación, explicó, varía de una provincia a otra y puede manifestarse como una fijación abusiva de precios, especialmente cuando escasean los insumos y productos agrícolas.
Al comentar el informe, el presidente de la Asamblea Nacional, Esteban Lazo, recordó a los delegados que la disminución de la producción y la inflación están relacionadas: «Si no hay producción y abastecimiento, no lograremos un control efectivo de los precios». Se quejó de que «prácticamente el 100% de la canasta alimentaria se está importando».
La Comisión Agroalimentaria de la Asamblea emitió un informe más. Mencionó problemas organizativos y de gestión e informó que en lo que va de 2023 sólo ha llegado el 68% del gasóleo esperado, 14.700 toneladas menos que en similar período del año anterior; se encargaron 28.900 toneladas de fertilizantes importados, pero sólo llegaron 168 toneladas. La producción de fertilizantes de Cuba ha sido nula este año, en contraste con las 9.600 toneladas producidas en los mismos meses de 2022.
El grito de protesta de Oliver Anthony en Estados Unidos
El inusitado éxito de una canción «social» y del hartazgo con las cuestiones de género e identidad ofrecidas a los de abajo por el «nuevo mundo».
El 7 pasado de agosto, Oliver Anthony, un desconocido cantautor con biografía de currante, oriundo de una zona de los Apalaches con notables bolsas de pobreza y precariedad entre los americanos «blancos», colgó en YouTube su canción Rich Men North of Richmond, un grito contra el «nuevo mundo» que impone el establishment de Washington, la capital situada al norte de Richmond. La canción tuvo un inusitado y meteórico éxito, colocándose en el primer puesto en las listas musicales de las redes sociales.
Diana Johnstone, una decidida adversaria de la seudoizquierda centrada en las cuestiones de identidad y «modo de vida», le ha dedicado un artículo en Consortium News en el que dice: «El hecho de que la sólida voz y las claras letras de Oliver Anthony hayan encontrado tanto eco inmediatamente en millones de oyentes, nos dice a cada uno de nosotros algo sobre los demás. De una forma simple pero profunda, millones de personas muy diferentes descubren que tienen algo en común. Exactamente a dónde podría conducir esto es un misterio, pero hay un significado político potencial en la unidad subjetiva despertada por esta canción».
La semana pasada Edward Snowden puso un mensaje en Twitter expresando su convencimiento de que tras encabezar la lista de iTunes, el FBI ha metido a Anthony en sus listas. Al fin y al cabo, explicaba, fichan a gente por acudir a una sola protesta contra la guerra.
Sea como fuere, la canción recuerda que en Estados Unidos, el país de los individuos y consumidores por excelencia, hay una sociedad capaz de encontrar lo común y de escapar a los compartimentos identitarios ofrecidos. Una sociedad que sufre, protesta y sintoniza con este grito contra el «nuevo mundo». Quien sabe si algún día nos darán una alegría contra quienes mandan allá, al norte de Richmond…
“I’ve been sellin’ my soul, workin’ all day / Overtime hours for bullshit pay / So I can sit out here and waste my life away / Drag back home and drown my troubles away.
It’s a damn shame what the world’s gotten to / For people like me and people like you / Wish I could just wake up and it not be true / But it is, oh, it is.
Livin’ in the new world / With an old soul / These rich men north of Richmond / Lord knows they all just wanna have total control / Wanna know what you think, wanna know what you do / And they don’t think you know, but I know that you do / ‘Cause your dollar ain’t shit and it’s taxed to no end / ‘Cause of rich men north of Richmond.
I wish politicians would look out for miners / And not just minors on an island somewhere / Lord, we got folks in the street, ain’t got nothin’ to eat / And the obese milkin’ welfare.
Well, God, if you’re 5-foot-3 and you’re 300 pounds / Taxes ought not to pay for your bags of fudge rounds / Young men are puttin’ themselves six feet in the ground / ‘Cause all this damn country does is keep on kickin’ them down.”
«He estado vendiendo mi alma, trabajando todo el día / Haciendo horas extras por un sueldo de mierda / Para poder sentarme aquí y malgastar mi vida / Volver a casa y ahogar mis problemas.
Es una maldita vergüenza a lo que ha llegado el mundo / Para gente como yo y gente como tú / Ojalá pudiera despertarme y que no fuera verdad / Pero lo es, oh, lo es.
Viviendo en el nuevo mundo / Con un alma vieja / Estos hombres ricos al norte de Richmond / Dios sabe que todos ellos sólo quieren tener el control total / Quieren saber lo que piensas, quieren saber lo que haces / Y ellos no creen que lo sepas, pero yo sé que lo sabes / Porque tu dólar no vale nada y está gravado sin fin / Por los hombres ricos al norte de Richmond.
Desearía que los políticos se ocuparan de los mineros / Y no sólo de los menores en una isla de algún lugar / Por Dios, tenemos gente viviendo en la calle, que no tiene nada que comer / Y los obesos ordeñando la asistencia social.
Bueno, Dios, si mides 1,70 y pesas 90 kilos / Los impuestos no deberían pagar tus bolsas de caramelos / Los jóvenes se están matando / Porque todo lo que hace este maldito país es seguir dándoles patadas».
Los pobres en la India de hoy
Un pueblo típico de la India sigue careciendo de instalaciones médicas, de una escuela adecuada y la mayoría de las casas no tienen retretes apropiados y sus habitantes siguen utilizando los campos.
Autora: Nilofar Suhrawardy

A medida que se acercan las elecciones parlamentarias en la India, las promesas de los políticos de mejorar la situación económica de los pobres se vuelven más agresivas. A medida que estas promesas se hagan más ruidosas, cabe esperar que los titulares de los periódicos las muestren de forma más destacada. La regla no escrita que siguen en general la mayoría de los políticos es intentar convencer a los votantes de que la «varita mágica» para lograrlo sólo está en sus manos. Si esto fuera realmente posible, el pobre indio no habría seguido sufriendo mientras él y su familia siguen privados incluso de una alimentación adecuada. La muerte de agricultores por suicidio, debido a sus deudas o a su incapacidad para ganar lo suficiente para alimentar a sus familias, no se ha detenido. El desempleo sigue afectando prácticamente a todos, excepto, por supuesto, a los millonarios y multimillonarios que tienen suficiente para navegar probablemente durante algunas generación
Un pueblo típico sigue careciendo de instalaciones médicas, de una escuela adecuada y la mayoría de las casas no tienen retretes apropiados y sus habitantes siguen utilizando los campos. Aquí es donde reside la mayoría de los indios. Sí, uno o dos miembros de prácticamente todas las familias se trasladan a las zonas urbanas en busca de empleo en diversas funciones, para las que no se exige un certificado o título educativo. Trabajan como obreros, limpiando coches, y las mujeres, sobre todo, como empleadas domésticas, cocinando, limpiando, etc. Cada uno de ellos se traslada a las ciudades con el objetivo de que otros miembros se unan poco a poco con la esperanza de asegurar una vida mejor con educación para sus hijos. Los últimos años han tenido un impacto traumático en estos sectores, reduciendo prácticamente a polvo los sueños que una vez albergaron. Cuando el Covid golpeó por primera vez, obligó a miles de personas a abandonar las ciudades para volver a sus raíces rurales. Muchos tuvieron que volver andando. La vida no ha sido la misma para la mayoría desde entonces. Cabe recordar que entonces se intentó provocar la discordia comunal culpando a varios sectores de la comunidad musulmana como responsables del trauma del Covid. Por supuesto, ahora suena absurdo. Pero ocurrió. Algunos musulmanes también fueron encarcelados por estas «acusaciones».
Ciertamente, el Covid no perdonó a nadie. Económicamente, los más afectados fueron los indios pobres y, como ya se ha dicho, aún no se han recuperado del todo de su impacto. No han tenido más remedio que regresar gradualmente a las zonas urbanas e intentar empezar a ganar dinero de nuevo. Se dio mucha cobertura a su salida de las ciudades. Pero las noticias sobre ellos se limitaron en gran medida a este aspecto: una estimación aproximada apoyada por fotografías y vídeos sobre su salida de las zonas urbanas. Es cierto que cuando la miseria -en cualquiera de sus formas- golpea, los medios de comunicación prestan mucha atención a cómo los pobres son golpeados. Cuando los campesinos se suicidan, si un medio de comunicación se da cuenta de ello, los demás no tardan en cubrir esta «noticia», y si no, las posibilidades de que este asunto quede confinado a las estadísticas se mantienen.
La tragedia es que, a pesar de todas las promesas que se les han hecho repetidamente, las condiciones económicas de los pobres apenas han mejorado. Al parecer, tampoco se ha prestado suficiente atención en este sentido. Según un informe de Oxfam para 2021, India es el país más poblado, donde los superricos -uno por ciento de la población- poseen casi el 50% de la riqueza total del país, y sólo el 3% de ella está en manos del 50% de los pobres. Mientras los ricos son cada vez más ricos, los pobres son cada vez más pobres. Ya sea por una ligera inflación, el bloqueo de Covid, las inundaciones, el caos/conflicto/tensión o cualquier otro factor de este tipo, los pobres son los más perjudicados. No hace falta llamar la atención sobre la difícil situación de los trabajadores en las zonas urbanas y rurales. La lista de trabajos a los que se dedican los obreros es bastante exhaustiva. Incluye a pequeños agricultores, obreros de la construcción, etiquetadores y empaquetadores, trabajadores en fábricas y numerosos empleos de diversas categorías. En las últimas décadas ha aumentado el número de trabajadores autónomos, sobre todo en las zonas urbanas, que trabajan como aparcacoches, limpiacoches, mecánicos de coches, peluqueros, empleados domésticos, reparadores de móviles, sastres, sanitarios, etc. También han aumentado los vendedores ambulantes. También han aumentado los vendedores de frutas y verduras, los puestos de comida al borde de la carretera, los mercados semanales o nocturnos con aceras salpicadas de pequeños puestos que venden artículos que van desde ropa, cubos, cosméticos y mucho más a precios razonables para los pobres, donde también compran los sectores de clase media.
Occidente sigue lloriqueando que los ucranianos son cobardes
En condiciones de anonimato y desde la seguridad de sus despachos, funcionarios occidentales expresan su desaprobación por la aversión de los ucranianos a morir.
Autora: Caitlin Johnstone.
En medio de las continuas noticias de que la contraofensiva ucraniana iniciada en junio no está yendo como se esperaba, The New York Times ha publicado un artículo titulado «Troop Deaths and Injuries in Ukraine War Near 500,000, U.S. Officials Say» («Las bajas militares, muertos y heridos, en la guerra de Ucrania se acercan a las 500.000, según funcionarios estadounidenses»).

Al informar de que los esfuerzos ucranianos por retomar el territorio ocupado por Rusia se han visto «empantanados en densos campos de minas rusos bajo el fuego constante de la artillería y los helicópteros artillados«, The New York Times informa de que las fuerzas ucranianas han cambiado de táctica para utilizar «artillería y misiles de largo alcance en lugar de sumergirse en campos de minas bajo el fuego«.
Luego el artículo se vuelve realmente extraño:
«A los funcionarios estadounidenses les preocupa que los ajustes de Ucrania acaben con los preciosos suministros de munición, lo que podría beneficiar al Presidente Vladimir Putin de Rusia y perjudicar a Ucrania en una guerra de desgaste. Pero los mandos ucranianos decidieron que el giro reducía las bajas y preservaba su fuerza de combate en primera línea.
Funcionarios estadounidenses dicen que temen que Ucrania se haya vuelto reacia a las bajas, una de las razones por las que se ha mostrado cautelosa a la hora de seguir adelante con la contraofensiva. Casi cualquier gran ofensiva contra defensores rusos atrincherados y protegidos por campos de minas provocaría un gran número de bajas.»
¿Cómo?, ¿los funcionarios estadounidenses «temen» que Ucrania se esté volviendo «reacia a las bajas«? ¿Porque las tácticas más seguras en el campo de batalla, que consumen mucha munición, no tragan tantas vidas como la carga a través de un campo de minas bajo fuego de artillería pesada?
¿Qué se supone que son los ucranianos? ¿dóciles ante las bajas? Si Ucrania fuera más proclive a las bajas, ¿estaría más dispuesta a arrojar cuerpos jóvenes a los engranajes de esta guerra por poderes que el imperio estadounidense provocó activamente y para cuyo mantenimiento mató los acuerdos de paz?
Algo me dice que los funcionarios estadounidenses que hablan con The New York Times sobre su «miedo» a la aversión ucraniana a las bajas no saben lo que es el miedo real. Algo me dice que si hicieran marchar a estos funcionarios estadounidenses por campos de minas rusos bajo el fuego constante de la artillería y los helicópteros artillados, entonces entenderían lo que es el miedo.
Los funcionarios occidentales se han pasado las últimas semanas quejándose ante los medios de comunicación de que la incapacidad de Ucrania para ganar terreno se debe a una aversión irracional a morir. Han estado criticando la cobardía ucraniana ante la prensa bajo el anonimato, desde la seguridad de sus despachos.
En un artículo publicado el jueves titulado «La inteligencia estadounidense dice que Ucrania no alcanzará el objetivo clave de la ofensiva«, The Washington Post citó a «funcionarios estadounidenses y occidentales» anónimos para informar de que las enormes pérdidas que Ucrania ha estado sufriendo en esta contraofensiva se habían «anticipado» en simulacros de guerra con antelación, pero que habían «previsto que Kiev aceptara las bajas como el coste de atravesar la principal línea defensiva de Rusia«.
En el mismo artículo se cita al ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Dmytro Kuleba, diciendo a los críticos de la contraofensiva que «se vayan y se unan a la legión extranjera» si no les gustan los resultados obtenidos hasta ahora, y añadiendo: «Es fácil decir que quieres que todo sea más rápido cuando no estás allí«.
En un artículo publicado el mes pasado con el título «U.S. Cluster Munitions Arrive in Ukraine, but Impact on Battlefield Remains Unclear«, The New York Times informaba de que altos funcionarios estadounidenses anónimos habían «expresado en privado su frustración» por el hecho de que los comandantes ucranianos «temiendo un aumento de bajas entre sus filas» estuvieran optando por descargas de artillería, «en lugar de seguir con las tácticas occidentales y presionar más para romper las defensas rusas.»
«¿Por qué no vienen y lo hacen ellos mismos?», dijo un ex ministro de Defensa ucraniano a The New York Times en respuesta a las críticas estadounidenses.
En un artículo del mes pasado titulado «Ukraine’s Lack of Weaponry and Training Risks Stalemate in Fight With Russia«, The Wall Street Journal informaba de que oficiales militares occidentales no identificados «sabían que Kiev no tenía todo el entrenamiento o las armas» necesarias para desalojar a Rusia, pero que de todos modos «esperaban que el coraje y el ingenio ucranianos se impusieran«.
«No fue así«, añadió The Wall Street Journal.
En el mismo artículo, The Wall Street Journal citaba a un profesor de la Escuela de Guerra del Ejército de Estados Unidos llamado John Nagle, que admitía que Estados Unidos nunca intentaría el tipo de contraofensiva que ha estado empujando a los ucranianos a intentar.
Colapso 2.0
Lo que un bestseller de 2005 nos dice sobre el cambio climático y la supervivencia humana
Autor: Michalel Klare (*)
Continuar leyendo «Colapso 2.0»Las personas que en Ucrania se oponen al Gobierno están detenidas o muertas
A diferencia de la represión contra los disconformes en Rusia, la del gobierno ucraniano no llega a los medios de comunicación occidentales
Autor: Maxim Goldarb
Ucrania fue considerada durante mucho tiempo el país más libre del espacio postsoviético. Hasta hace diez años, partidos políticos y organizaciones públicas de todos los colores y una variedad de medios de comunicación actuaban libremente en nuestro Estado y adversarios políticos, periodistas y activistas podían criticar abiertamente y sin temor a las autoridades. Cualquier intento de evitar la crítica a las actividades de las autoridades se convertía en causa de un gran escándalo, por lo que se producían pocos de esos intentos.
Pero todo cambió espectacularmente desde [las manifestaciones y disturbios de] el Euromaidán de 2014. El régimen oligárquico de extrema derecha que asumió el poder con una ideología nacionalista comenzó a perseguir a sus oponentes utilizando métodos terroristas.

El ejemplo más trágico no ya de persecución sino de asesinatos por parte del régimen gobernante de Kiev contra oponentes ideológicos se produjo en Odessa el 2 de mayo de 2014, cuando militantes nacionalistas con la plena connivencia y asistencia de las autoridades impidieron las actividades antifascistas que tenían lugar en la Casa de los Sindicatos prendiendo fuego al edificio, lo que provocó que muchas personas se arrojaran por las ventanas para huir de las llamas y acabaran su vida al impactar contra el suelo. Más de 40 personas murieron entonces, entre ellas Vadim Papura, miembro del Komsomol (el sindicato de jóvenes comunistas) así como Andrei Brazhevsky, miembro de la organización de izquierdas Borotbá.
Nadie fue nunca castigado por este crimen, aunque quienes participaron en el atentado quedaron registrados en muchas fotografías y videos. Por si eso fuera poco, uno de los organizadores de la masacre se convirtió posteriormente en portavoz del Parlamento Ucraniano y otro entró en dicho parlamento en las listas del partido del antiguo presidente Poroshenko.
Igual ha ocurrido con los asesinos de varios políticos y periodistas bien conocidos de la oposición muertos desde 2014: la exdiputada del Partido Socialista de Ucrania Valentina Semenyuk-Samsonenko, (asesinato disfrazado de suicidio, 27 de agosto de 2014); el exdiputado, organizador de acciones opositoras Oleg Kalashnikov (asesinado el 15 de abril de 2015); el popular escritor y publicista antifascista Oles Buzina (asesinado el 16 de abril de 2015) y muchos otros. Del mismo modo, las actividades del mayor partido de izquierdas del país en aquel momento, el Partido Comunista de Ucrania fueron prohibidas.
Además, políticos, periodistas y activistas de mentalidad opositora, muchos de ellos de izquierdas, han sido golpeados, arrestados y encarcelados en los últimos años en base a falsos cargos de “alta traición” y otras acusaciones manifiestamente políticas. Esto fue así, en concreto, con los periodistas Vasily Muravitsky, Dmitry Vasilets, Pavel Volkov, y el activista proderechos humanos Ruslan Kotsaba, entre otros. Resulta característico que una vez en los tribunales, y a pesar de la presión de las autoridades, estas acusaciones por lo general se desmoronan y resultas ser completamente insostenibles.
La situación política se ha ido agravando año tras año, especialmente desde que Vladimir Zelensky se convirtió en el presidente de Ucrania. La razón formal para la completa eliminación de los restos de las libertades civiles y el inicio de una represión política abierta fue el conflicto militar que comenzó en Ucrania en febrero de 2022.
Todos los partidos de la oposición en Ucrania, la mayoría de izquierdas, entre los que se encuentra la Unión de Fuerzas de Izquierda (por un Nuevo Socialismo) bajo mi dirección, fueron prohibidos en base a acusaciones inventadas y falsas de ser “prorrusos”.
Al mismo tiempo, el único miembro del parlamento ucraniano que fue abiertamente a trabajar en las autoridades creadas por Rusia en el territorio de Ucrania, Oleksiy Kovalyov, representaba al partido del presidente Zelensky, Servidor del Pueblo. Además, durante toda la guerra, el partido gobernante se ha visto sacudido por sonados escándalos de corrupción que socavan la autoridad de los representantes públicos a los ojos del pueblo y destruyen los restos de autoridad de Ucrania a los ojos de la comunidad mundial (los casos del Jefe Adjunto de la Oficina del Presidente Kyrylo Timoshenko, el Ministro de Defensa Oleksiy Reznikov y su adjunto Vyacheslav Shapovalov, el Viceministro de Desarrollo de Comunidades, Territorios e Infraestructuras Vasily Lozinsky, Presidente del Consejo de Naftogaz Ukrainy Andriy Kobolev, Jefe de la Administración Militar Regional de Dnepropetrovsk Valentyn Reznichenko y otros). A pesar de que esta «actividad» del partido gobernante sea una amenaza directa para la seguridad y la existencia del país, por alguna razón aún no ha sido prohibida por las autoridades.
El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) detuvo a diversos líderes de opinión y periodistas que antes de la guerra hicieron comentarios en los medios de comunicación y criticaron al gobierno. Todos ellos fueron acusados de fomentar una postura prorrusa, alta traición, espionaje, propaganda, etc.
Una larga lista de detenciones, desapariciones y muertes
En febrero-marzo de 2022 conocidos blogueros y periodistas fueron detenidos acusados de alta traición e ingresados en centros de detención preventiva (SIZO), como Dmitry Dzhangirov (de ideología izquierdista, colaboró con nuestro partido), Yan Taksyur (de ideología izquierdista), Dmitry Marunich, Mikhail Pogrebinsky Hace nueve años: “Impedir una destructiva guerra civil” – Rafael Poch de Feliu , Yuri Tkachev, etc. El motivo de su detención no fue en absoluto el de traición, sino el temor de las autoridades a su posición pública, que no coincidía con la oficial.
En marzo de 2022 el historiador Alexander Karevin, conocido por su ciudadanía activa, desapareció sin dejar rastro después de que agentes del SBU visitaran su casa. Karevin había criticado duramente en repetidas ocasiones la actuación de las autoridades ucranianas en el ámbito de las humanidades, la política lingüística y la política de memoria histórica.
En febrero de 2023 Dmitry Skvortsov, publicista y bloguero ortodoxo, fue detenido en un monasterio cercano a Kiev e ingresado en un centro de detención preventiva.
En marzo de 2022, en Kiev, la abogada y activista de derechos humanos conocida por su posición antifascista, Olena Berezhnaya, fue enviada a un centro de detención preventiva bajo sospecha de traición (en virtud del Artículo 111 del Código Penal). Esta activista había hablado ante el Consejo de Seguridad de la ONU en diciembre de 2021 sobre la ilegalidad de lo que estaba aconteciendo en Ucrania.
El 3 de marzo de 2022 los hermanos Alexander y Mikhail Kononovichi, activistas antifascistas, fueron detenidos en Kiev acusados de violar el Artículo 109 del Código Penal de Ucrania («acciones dirigidas a cambiar por la fuerza el orden constitucional o tomar el poder del Estado»). Se les ingresó en un centro de detención preventiva hasta finales de 2022 donde fueron golpeados y torturados, y se les negó la asistencia médica oportuna.
En mayo de 2022, en Dnipró, el SBU detuvo a Mikhail Tsarev, hermano del excandidato presidencial Oleg Tsarev, acusado de «desestabilizar la situación sociopolítica en la región». En diciembre de 2022 fue condenado por terrorismo a 5 años de prisión.
El 7 de marzo de 2022 seis activistas de la organización opositora Patriotas por la Vida desaparecieron sin dejar rastro en Severodonetsk y en mayo uno de los líderes del grupo Azov, Maxim Zhorin, publicó en Internet una foto de sus cadáveres, afirmando que «habían sido ejecutados», y que su asesinato estaba relacionado con su cargo y había sido llevado a cabo por estructuras paramilitares.
El 12 de enero de 2023 Sergei Titov, residente en Belaya Tserkov, una persona discapacitada medio ciega con una enfermedad mental, fue arrestado e ingresado en un centro de detención preventiva por «saboteador». El 2 de marzo se informó de que había muerto en dicho centro.
Desde noviembre de 2022 Dmitry Shymko, de Khmelnytsky, está en los calabozos por sus convicciones políticas.
Cientos de personas perseguidas por distribuir contenido político en Internet
Las autoridades han tomado bajo un férreo control el espacio informativo de Ucrania, incluido Internet. Cualquier publicación personal de los ciudadanos sobre errores en el frente, sobre la corrupción de las autoridades y los militares o sobre las mentiras de los funcionarios se declara delito. Estas personas, así como los blogueros y los administradores de los canales de Telegram, son objeto de acoso por parte de la policía y el Servicio de Seguridad.
Según el SBU, en la primavera de este año fueron bloqueados 26 canales de Telegram en los que la gente se informaba mutuamente sobre las convocatorias de movilización. Se realizaron registros a seis administradores públicos considerados sospechosos. De ese modo se bloquearon páginas que funcionaban en las regiones de Ivano-Frankivsk, Cherkasy, Vinnitsa, Chernivtsi, Kiev, Lviv y Odessa, a las que estaban suscritos más de 400.000 usuarios. Los administradores de dichas páginas se enfrentan a diez años de cárcel.
En marzo de 2022 se introdujo en el Código Penal de Ucrania el artículo 436-2 sobre la «Justificación, reconocimiento como lícita, negación de la agresión armada de la Federación Rusa contra Ucrania, glorificación de sus participantes», que en realidad va dirigido contra cualquier ciudadano de Ucrania que opine algo diferente de la postura política oficial.
Esta norma está formulada de tal manera que, en esencia, prevé castigar el «delito de pensamiento»: palabras, frases pronunciadas no sólo en público, sino también en una conversación privada, escritas en un canal privado o en un mensaje SMS enviado por teléfono. De hecho, estamos hablando de una invasión de la vida privada de los ciudadanos, de sus pensamientos. Esto se ha visto confirmado por la aplicación de la ley: a fecha de marzo de 2023, hay 380 condenas en el registro de resoluciones judiciales por simples conversaciones en la calle y “likes” en Internet, incluyendo penas reales de prisión.
Así, en junio de 2022, en Dnipró, un residente de Mariupol que en marzo de 2022 afirmó que los bombardeos contra la población civil y las infraestructuras civiles de Mariupol habían sido llevados a cabo por militares de las Fuerzas Armadas de Ucrania fue condenado a 5 años de prisión. Otra sentencia, basada en una conversación telefónica en marzo de 2023, fue dictada contra un residente de Odessa, condenado a dos años de libertad condicional por conversaciones «antipatrióticas y antiestatales» a través de un teléfono móvil.
Una residente del pueblo de Maly Bobrik en la región de Sumy, que en abril de 2022, estando en su patio en presencia de tres personas, aprobó las acciones de las autoridades rusas en relación con Ucrania y que luego no admitió su culpabilidad, fue condenada en virtud del Artículo 436-2 del Código Penal en junio de 2022 a una pena real de seis meses de prisión.
Al menos 25 ucranianos han sido condenados por «actividades antiucranianas» en las redes sociales. Según la investigación, estos residentes en Ucrania distribuían símbolos «Z», banderas rusas en sus páginas y calificaban la invasión de «liberación».
También se impusieron condenas no a quienes distribuyeron tales publicaciones, sino que sólo les «gustaron» (expresaron su aprobación en las redes sociales) -al menos los textos de dos sentencias dicen que los llamados «me gusta» tenían el objetivo de «llevar la idea a un amplio abanico de personas cambiando las fronteras del territorio de Ucrania» y «justificar la agresión armada de la Federación Rusa». La justificación por parte de los investigadores fue que las páginas personales tienen acceso abierto, y las publicaciones con «me gusta» pueden ser vistas por muchas personas.
Así, en mayo de 2022, en Uman, una pensionista fue condenada a dos años de prisión con un período de prueba de un año por el hecho de que «debido al rechazo a las actuales autoridades ucranianas […] puso los llamados «me gusta» en la red de Internet Odnoklassniki a una serie de publicaciones que justifican la agresión armada de la Federación de Rusia contra Ucrania».
En Kremenchug en mayo de 2022, de acuerdo con el Artículo 436-2 del Código Penal de Ucrania, fue condenado un ciudadano de Ucrania, que bajo un apodo habló en Odnoklassniki sobre los nazis en Ucrania y el desarrollo de armas biológicas financiadas por el Pentágono.
La represión empleada por el actual gobierno para luchar contra quienes discrepan ha convertido a Ucrania en el estado más carente de libertad de Europa, en un Estado en el que cualquier persona que se atreva a oponerse a las autoridades, a la oligarquía, al nacionalismo y al neonazismo arriesga la libertad y, a menudo, la vida.
Solicitamos toda la difusión posible de esta información, ya que en la situación actual solo una amplia publicidad internacional de los hechos presentados en este artículo puede ayudar a salvar a miles de personas cuya libertad y vida están ahora amenazadas en Ucrania.
(Maxim Goldarb es el Presidente de la Unión de Fuerzas de Izquierda. Traducido y publicado en Rebelión 11/05/2023)