Cómo una región de paz se convirtió en una línea de frente estadounidense
Autor: Glenn Diesen (*)
La militarización de Escandinavia socavará drásticamente la seguridad de la región e invitará a nuevos conflictos, ya que Rusia se verá obligada a responder a lo que podría convertirse en una amenaza existencial. Noruega ha decidido albergar al menos 12 bases militares estadounidenses en su suelo, mientras que Finlandia y Suecia siguen su ejemplo transfiriendo el control soberano sobre partes de su territorio tras convertirse recientemente en miembros de la OTAN. Se construirán infraestructuras para acercar más rápidamente las tropas estadounidenses a las fronteras rusas, mientras que el Mar Báltico y el Ártico se convertirán en mares de la OTAN.









