La maldición de la autocracia

Sobre la fragilidad de Rusia. Una advertencia contra la sobrevaloración de su potencia.

Procesión de Pascua. Ilya Repin

Me parece que algunos observadores de izquierda del Sur global son excesivamente optimistas, y están demasiado deslumbrados por la combinación que resulta de la alianza ruso-china por un lado, y del declive de Occidente en el mundo por el otro. Ambos procesos son verdaderos, pero el primero, la alianza ruso-china, es incierto a medio plazo. No sabemos cuanto va a durar, teniendo en cuenta el desequilibrio de potencia entre ambos países y la nula vocación de Rusia por ser “hermana menor” de nadie. Respecto al segundo, es tendencia histórica, es decir tiene lugar desde hace décadas y es lento en sus efectos. Así que la promesa de un mundo multipolar, con varios centros de poder, que suceda al hegemonismo occidental a punto de quebrar, es al mismo tiempo verdadera, problemática y relativa…

Todo esto es un gran asunto del que no sabemos qué resultará, pero aquí vamos a centrarnos solo sobre un aspecto del mencionado optimismo: la exagerada sobrevaloración de la potencia rusa.

Por mas que algunos despechados intelectuales “euroasianistas” de su régimen lo insinúen, Rusia no es Asia. Con su milenaria tradición cristiana, su alfabeto de tipo griego, su etnia y lengua mayoritariamente eslavas, sus coordenadas de civilización son inequívocas. Parafraseando a Pavel Miliukov, el principal historiador de su cultura política de principios del siglo XX, podemos afirmar que Rusia no es Asia, sino Europa complicada por Asia. Rusia es periferia occidental -como España lo era hasta que su reciente asfaltado intelectual europeista evaporizó a Don Quijote de la escena. Eso quiere decir que desde esa posición, Rusia forma parte y está inserta en la tendencia histórica del declive occidental.

En los años noventa, tras el fin de la URSS, por algunos momentos nos pareció que el país se iba literalmente al garete de la mano de su degenerada casta política administrativa, concentrada en el saqueo y la privatización del patrimonio que con la URSS solo administraba sin poseer ni heredar. El restablecimiento llevado a cabo por Putin corrigió esa perspectiva de hundimiento, pero hay que ser conscientes de que, en el mejor de los casos, ese restablecimiento no pasa de ser una mera administración del inexorable declive general, tal como pronosticaba en los noventa Lev Gumiliov. Para entendernos, ese restablecimiento no tiene nada que ver con los combustibles que impulsan el ascenso de China.

En mi opinión el fortalecido papel de la Rusia de Putin, en su entorno y en el mundo, es más engañoso que real. Bajo su aparente contundencia se oculta una inquietante fragilidad.

LOS TRES CÍRCULOS DEL “SOCIALISMO”

Desde el punto de vista de su cohesión territorial, la Unión Soviética se creó como una federación de repúblicas. A diferencia del Imperio Ruso, en el acrónimo “URSS” ni siquiera figuraba “Rusia”, pero el carácter dogmático y casi religioso de su ideología exigía una absoluta unidad y obediencia. Esa exigencia acabó por anular por completo no solo lo federal sino cualquier atisbo de autonomía, aunque esto último se recuperó en la época de Brezhnev, por lo menos a nivel de la holgura con que las élites de las diferentes repúblicas hacían y deshacían en sus territorios.

El nuevo imperio ruso que fue la URSS -imperio “raro”, en el sentido de que no había succión de recursos de la periferia desde el centro ruso- ejerció un dominio basado en la ideología. Desde que Stalin afirmó el “socialismo en un solo país” frente al precedente internacionalismo, el “socialismo” fue el cemento nacional ruso de dominio y cohesión territorial que se acabó instalando una vez anulados los impulsos liberadores y de radical ruptura de la Revolución de 1917. Como decía el historiador y maestro Dmitri Furman (1943-2011), “Stalin fue la síntesis entre un clásico del particular marxismo ruso, un nuevo Lénin, y un reformulador del nacionalismo ruso, un nuevo Iván el terrible”. La analogía con Napoleón, a la vez verdugo y reformulador imperial de la Revolución Francesa, tiene cierto sentido. En todo caso, gracias a ese “socialismo”, un nacionalismo ruso camuflado pudo seguir manteniendo el enorme espacio euroasiático durante 80 años mas.

El espacio imperial soviético tenía tres círculos concéntricos. El primero era su matriz rusa, la República Socialista Federativa de Rusia (RSFR), el segundo las repúblicas de la URSS, y el tercero los países del bloque socialista. Con la disolución de la URSS y la anulación de su muy erosionada ideología, se evaporó el cemento que adhería toda la construcción. Con la disolución de la autocracia zarista en 1917 pasó algo parecido. En el caos que sobrevino algunos territorios (entre ellos Polonia y Finlandia) abandonaron el imperio. Con la disolución de la URSS y su previa liberalización, fue todo el bloque del Este y las repúblicas soviéticas, el tercer y segundo círculo, las que se fueron. Pero de la misma forma en que tras la Revolución de 1917 el espacio se recompuso con otras fórmulas mediante la URSS, tras la disolución de ésta se inventó la CEI, la Comunidad de Estados Independientes, para rescatar los restos del naufragio con una nueva integración.

LA DOBLE COMPLICACIÓN DE LA INTEGRACIÓN POSTSOVIÉTICA

Desprovista del cemento ideológico y de toda idea cohesionadora, este nuevo invento integrador que la Rusia postsoviética lleva a cabo desde hace años en la CEI, ya es una lucha por refundar un espacio rusocéntrico sin matices ni camuflajes. Está empresa está resultando extremadamente complicada, tanto a nivel institucional como a nivel ciudadano.

Institucional, porque el esfuerzo de Moscú por recuperar espacios e influencias, algo que tiene pleno sentido nacional ruso, choca con la afirmación nacional de las nuevas repúblicas independientes. Para ellas, la independencia y la soberanía son el presupuesto ideológico básico de su cohesión nacional. La integración de la enorme Rusia con las pequeñas y no tan pequeñas repúblicas contiene, además, una certeza de desigualdad implícita en los diferentes pesos de cada una de ellas comparadas con Rusia. En la integración de los pequeños con el grande no hay posibilidad alguna de ecuanimidad. Pasaría lo mismo si Estados Unidos creara una especie de federación con Canadá, México y las siete repúblicas centroamericanas. En la Unión Europea también se observan tendencias desintegradoras pero las correlaciones son diferentes, por la existencia de varias naciones “grandes” en cierto equilibrio que amortiguan el propósito dominador de Alemania, la mayor de ellas. Por Varufakis y muchos otros testimonios, sabemos que en las reuniones del Euro grupo, esa especie de Politburó tecnocrático-neoliberal, es Alemania la que lleva la voz cantante, mientras los otros escuchan. Pero es otra escala.

Los dirigentes de las repúblicas ex soviéticas solo pueden ver en la integración un yugo desigual, una mera disciplina y sometimiento a designios rusos sin mayores matices. Entonces, ya sin fundamentos ideológicos comunes y con la necesidad de afirmar su propia cohesión en colisión con los designios de Rusia, ¿qué es lo que les mantiene unidos a Moscú a pesar de todo? La respuesta a esa pregunta es inequívoca: el nuevo cemento es la común naturaleza autocrática de sus regímenes. Y la maldición de este nuevo intento de integración del espacio euroasiático es precisamente que ese cemento es sumamente quebradizo.

CLUB DE REGÍMENES AUTORITARIOS

Todos los regímenes postsoviéticos que participan en el esfuerzo integrador ruso tienen en común su condición de “democracias de imitación”. Sus parlamentos son irrelevantes, sus elecciones trucadas, sus regímenes autoritarios/oligárquicos con gran nivel de corrupción, y sus dirigentes no tienen alternativa: se suceden en el poder o nombran a sus sucesores, sin que haya posibilidad alguna de cambio. Aunque el sentido, económico, comercial, cultural, lingüístico, histórico y político, de la integración sea enorme y genuino, en la práctica la principal y última razón de ser institucional es el mantenimiento de los regímenes autocráticos formados por cada oligarquía nacional en diversas modalidades. Esa característica fragiliza enormemente la empresa ante las sociedades y ciudadanías de todos esos países para las cuales un horizonte de mayor libertad y holgura es una aspiración ineludible.

Desde Kirgizstán a Ucrania, pasando naturalmente por Rusia, todas las sociedades se miran a efectos de futuro en el espejo “europeo”. No estamos en China donde se juega en otra liga (¿de momento?), la liga de las “características chinas”. El caso de Mongolia, que no es una “democracia de imitación” sino una democracia homologable con las occidentales desde todos los puntos de vista, sugiere que no hay un límite geográfico en Eurasia a esos efectos. Con mayor o menor intensidad, la aspiración a una vida con menos corrupción, desigualdad e injusticia, y mayor espacio de libertad, incluida la posibilidad de cambiar de gobierno en elecciones, es una presión que se manifiesta periódicamente (que en caso de realizarse, esa aspiración tenga muchas probabilidades de convertirse en sumisión y vasallaje a otro poder extranjero, cambia poco la situación). Ese es el principal fundamento de las llamadas “revoluciones de colores” y es mucho más importante que el intervencionismo occidental de propósitos manifiestamente bastardos y sin la menor conexión con la democracia en ellas. Sin un movimiento nacional-popular genuino, el cambio de régimen del 2014 en Ucrania, que incluyó inequívocos aspectos de golpe de estado, no habría sido posible, por más dinero y esfuerzos que hubieran puesto Washington y Bruselas.

Ante esos movimientos sociales y civiles, Rusia actúa en la CEI como la URSS actuaba en Europa del Este en el anterior ciclo histórico: defendiendo el estatus quo, e impidiendo la autonomía social. Las contradicciones están llegando a tal extremo que hasta en Bielorrusia, la más soviética y hermana de su matriz rusa de las repúblicas de la URSS, Rusia empieza a ser vista como impedimento y obstáculo de emancipación y evolución hacia un sistema político para el que la democracia de baja intensidad común en Europa Oriental y Occidental es manifiestamente preferible a la autocracia de Lukashenko que ha preservado una nivelación social y un estado asistencial de tipo soviético considerable y valioso (aspecto que explica la frialdad obrera ante los últimos grandes movimientos ciudadanos contra el caudillo bielorruso).

En Kazajstán acabamos de ver cómo se ha aplastado y reprimido un movimiento social antioligárquico (el grito “¡vete viejo!” dirigido al Caudillo Nursultán Nazarbayev) con la ayuda de Moscú y su estructura militar de seguridad euroasiática. El contenido práctico de esa ayuda ha sido discreto, las tropas no han participado en la represión y apenas han estado en Kazajstán una semana para no ofender al nacionalismo local (sería interesante saber qué decían al respecto los chinos, que tienen mucha mas inversión en el país), pero han servido para imponer a una facción de la oligarquía kazaja sobre otra, la familia de Nazarbayev, que monopolizó el saqueo del patrimonio energético del país durante treinta años.

Se está llegando a una situación en la que Moscú es el impedimento de cualquier evolución política. Lo máximo que pueden esperar los bielorrusos es que el Kremlin encuentre un recambio autocrático de su gusto al desprestigiado, astuto y conflictivo Lukashenko. Respecto a los kazajos, no creo que puedan esperar mucho más del cambio de la familia y los clanes de Nazarbayev por la de Tokayev y los suyos.

En la actitud del Kremlin no hay solo consideraciones, digamos “geopolíticas”, evitar que tal o cual república se pase a Occidente con toda la pérdida económica, política y de seguridad que supone. Es muy importante también el miedo a un contagio: miedo a una revuelta social y anti oligárquica en Rusia, algo que tarde o temprano sucederá…

Así, si la desproporción de pesos específicos y la correlación de fuerzas de las repúblicas de la CEI con respecto a Rusia, complican todo horizonte de soberanía por arriba, la defensa a ultranza del orden oligárquico, por miedo de que las sociedades huyan hacia Occidente y que la ola llegue a Rusia, complica sobremanera la integración por abajo. La conclusión es inequívoca: este embrollo solo puede desenredarse con un cambio político en Rusia. Llegamos así a lo más complicado.

AL CAMBIO POR LA CONVULSIÓN

El cambio evolutivo hacia una democracia homologable con las de Occidente (entiéndase una democracia de baja intensidad, plutocrática, corrupta e injusta, por todo aquello que hace al capitalismo incompatible con una democracia genuina) es en Rusia más difícil que la caótica quiebra de su régimen. Como expliqué en mi libro Entender la Rusia de Putin (2018), una sociedad civil excluida de toda responsabilidad política, sin posibilidad de cambio institucional, con pocos altavoces para expresar legalmente su disconformidad, etc., etc. tenderá siempre a una actitud de derribo más que de reforma o enmienda del orden establecido. Si no se puede intervenir vía elecciones, vía las cámaras representativas y los medios de comunicación, solo queda la calle y la fuerza como espacio y método de cambio. En esas condiciones, la autocracia considerará siempre, y con razón, cualquier propósito de reforma desde abajo como subversivo, cuando no obra de agentes extranjeros. El pacto y el consenso son figuras complicadas que tanto arriba, en el poder, como abajo, en la sociedad, tienden a verse como expresión de debilidad. En esa dialéctica, el cambio tiene muchas probabilidades de plantearse como convulsión.

Si, como consecuencia de tal quiebra, regresaran al poder en Rusia las fuerzas “liberales” que gobernaron el país tras la disolución de la URSS de 1991, el resultado podría ser parecido, o igual, o peor, al actual. Esto no es una profecía, sino la constatación de algo conocido y experimentado, algo que ya hemos visto.

El actual régimen ruso, tan denostado por Occidente, no lo fundó Putin, sino Boris Yeltsin en nombre de valores liberales-occidentalistas. No hay en esto ninguna paradoja. Recordemos que Rusia es el país en el que los espantosos crímenes de los años treinta de Stalin se cometieron en nombre del socialismo… Fue en los años noventa bajo el gobierno “liberal” y pro occidental de Yeltsin (con raras excepciones mas bien habría que hablar de “liberales-estalinoides”), cuando se bombardeó el primer parlamento plenamente electo de la historia rusa entre el aplauso de Occidente (octubre de 1993) y se impuso sobre aquella masacre (unos 200 muertos y miles de detenidos) un presidencialismo y una constitución autocráticos y un parlamento (Duma) consultivo e irrelevante. Esta memoria nos advierte contra el aplauso y el padrinazgo occidental de personajes alternativos a Putin como el envenenado y encarcelado Aleksei Navalny: puede haber algo peor que Putin. Muchos rusos, seguramente la mayoría, así lo piensan.

Otra consideración importante es la contradicción entre el propósito “nacional” del Kremlin (lo político) y la dependencia que la oligarquía rusa tiene del entramado occidental, en cuyas instituciones bancarias y paraísos fiscales guarda sus capitales. En ese “internacionalismo” de los ricos hay un claro potencial de cisma interno del régimen ruso que es un conglomerado burocrático-oligárquico…

No hay en estas consideraciones nada de determinismo fatalista. Son el resultado de una observación de los ciclos de la historia rusa y de los datos y señales que ofrecen el país y las circunstancias de su sociedad, un trabajo que en gran parte está aún por hacer. Y ese análisis apunta mas bien a que solo mediante turbulencias podrá Rusia llegar a un gobierno y una condición económica y socialmente más estables. El día que los rusos así lo decidan me parece que un escenario de tipo socialista-colectivista, tiene más futuro que uno oligárquico-occidentalista, pero quizás para eso tenga que pasar una generación. En ese escenario será mejor un estricto no intervencionismo, dejar a Rusia en paz, para no repetir los desastres que agravaron el salvajismo de su guerra civil después de la Revolución, contribuyendo al “comunismo de guerra” y a la génesis del estalinismo. Rusia es material inflamable que conviene no agitar. Y es demasiado grande, en todos los sentidos, para ser colonizada y aleccionada.

ACTITUD HIPOCRÁTICA

Esa debería ser la actitud europea hacia ella, una actitud, podríamos decir, hipocrática: no agravar con nuestra intervención el estado de salud del paciente, los traumas y complejos que su complicada historia imprimieron en la psiqué colectiva de su sociedad. Eso quiere decir, por ejemplo, aquí y ahora, acceder a sus razonables exigencias de “garantías de seguridad”, retomar la diplomacia y renunciar a la política de sanciones. Al fin y al cabo estipular un estatuto de neutralidad para países como las repúblicas bálticas, Ucrania o Georgia, y delimitar un continente libre de armas nucleares, no equivale al “nuevo Yalta”que invocan nuestros políticos. Finlandia y Austria tuvieron estatutos de neutralidad en el siglo XX cuando Rusia era mucho más poderosa que ahora, sin vender por ello su soberanía a Moscú. Si Europa convive, e incluso sanciona tácitamente, anexiones tan violentas y abusivas como las de Israel, la de Turquía en Chipre o la de Marruecos en el Sahara occidental, ¿por qué hacer escándalo de Crimea, secular tierra rusa, incorporada a Rusia sin violencia y con el beneplácito de su población?

La tensión con Rusia conviene a Estados Unidos cuyo dominio político-militar del continente depende de ella. Una relación normalizada entre Rusia y la UE acabaría con ese dominio (otro asunto es cómo se proyectaría en el mundo tal sintonía si llegara a integrarse desde Vladivostok a Lisboa).

La simple realidad es que en el mundo de hoy, Rusia y China, practican una política exterior mucho más prudente, opuesta al belicismo y abierta a la diplomacia y el consenso en la resolución de los problemas internacionales, que sus adversarios occidentales. Basta con observar la crónica bélica de los últimos veinte años para convencerse de ello. No hay aquí tampoco gran paradoja, pues Occidente mantiene niveles de pluralismo de puertas adentro, perfectamente compatibles con la dictadura, el racismo y las matanzas, características del colonialismo y el imperialismo, de puertas afuera.

Si la tensión con Rusia se mantiene hoy en Europa, no es solo a causa de esa maldición de la autocracia que condena a la fragilidad al espacio euroasiático con centro en Moscú, sino también, y sobre todo, a causa de otras enfermedades, particularmente occidentales. Pero esa es otra historia mucho más conocida entre nosotros, y hoy solo queríamos abordar el problema de la fragilidad de Rusia y las contradicciones que encuentra la complicada integración del espacio postsoviético.

Los partidarios de ese orden internacional no imperial, menos injusto y más democrático que necesitamos para afrontar los retos del siglo (calentamiento global, desigualdad, exceso de población y proliferación de recursos de destrucción masiva), deben ser realistas y no hacerse falsas ilusiones.

(Publicado en El Salto)

33 opiniones en “La maldición de la autocracia”

  1. Gracias Rosa . Ya los leí , los recibo en mi mail.. desde su blog ..además tiene dos librillos muy buenos sobre Rusia , son muy claros estos articulos y muy equilibrados . Mi blog está estropeado y no puedo publicar, estoy esperando que me monten otro blog similar en otro soporte

    Un abrazo ..

    Luis. ________________________________

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  2. Creo que Rusia es muy consciente de su debilidad, económica y social; y de su inferioridad numérica y tecnológica. No obstante, ningún tiempo futuro se augura mejor para Rusia si no actúa… ya saben lo de que «la fortuna favorece a los audaces»; y «si no se puede ganar siempre queda molestar».
    Como he leído mucho por aquí, Rusia arriesga el que más en este empréstito. Pero no hacer nada implica un riesgo incluso mayor para ellos, en cuanto a seguridad. Recordar que Rusia ya fue invadida dos veces desde occidente.
    La EU es la que no arriesga (nunca) nada, ¡o eso se creen!.
    En el ajedrez geopolítico nada hay asegurado. Veo el patio político en occidente más alborotado que en oriente. ¡Se imagina la UE un panorama en el que el EEUU triunfa el movimiento republicano que quiere acercarse a Rusia como maniobra contra China¡; ese mismo movimiento que está dispuesto a armar a países como Marruecos contra… ¿¡nosotros!?…
    ¡Y a los sres como Orban, Le Pen o Abascal provocando la desbandada en la UE!.
    ¿¡Se imagina la UE ese panorama!?. No es imposible.
    Menos mal que tenemos a Borrel para defender nuestros intereses. 😬
    La gente en occidente y oriente anda escasa de ingenuidad. La lucha por el relato está sobrevalorada.

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  3. Ufff, Walle, ya estoy viejito para tanta pasión nihilista. Tenía pensado oficiar de abuelito pesado y condescendiente a través de una larga contestación, pero este pequeño santuario de mi admirado Poch no se lo merece. Solo te pongo en antecedentes para que vislumbres un poco de la fácil desesperanza humana: antes de los 20 tacos militante antifranquista, después anarquista con tufillo nihilista; cuando apareció por estos lares la gran esperanza blanca de dos cabezas, léase Felipe&Alfonso, anarquista antisocialdémocrata, todavía con algo de aquel tufillo; cuando consideré que todo el pescado en la lonja europea había sido acopiado por nuestros demonios psicópatas y que las reglas del mercado habían sido trucadas para siempre, anarquista a tumba abierta en apoyo de la joven revolución nicaragüense; cuando constaté en mis llagas aquello de que el poder corrompe, vuelta a casa, con el rabo entre las piernas, a restañar las heridas…cómo?, cada uno encuentra su camino si lo busca con firmeza y honestidad; yo me convertí en un diletante lector de filosofía y de ensayos y divulgación de distinto pelaje.
    Perdón, por el rollo macabeo que te acabo de soltar. Tienes un sitio aquí al lado que te puede orientar mucho mejor que yo para aquello de convertir la rabia en humilde sabiduría: https://rafaelpoch.com/2021/10/19/el-mundo-de-ayer-y-de-hoy/…hazle caso y léete el libro de su amigo!!!
    Salud, Walle.

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  4. Interesante análisis, como siempre , sin entrar en detalles , creo que la evolución de todo este panorama dependerá del tiempo, la casualidad y la mezcla de muchos elementos que no podemos vaticinar.
    Únicamente algún apunte referente a lo indicado sobre la mentalidad de las republicas al mirar con resquemor la integración con Rusia, eso es cierto a nivel de las élites pero gran parte del Pueblo, en mucha de ellas, lo desea, por no hablar de las importantes minorías rusas existentes, aunque ello es por el momento, pues el producto de una educación del odio a Rusia en las nuevas generaciones de las republicas conduce a guerras intestinas de hermano contra hermano, azuzadas por intereses extranjeros.
    Cuanto más se tarde en integrar a algunas republicas con Rusia, en la forma más conveniente para todos, más difícil será.
    Por otra parte la evolución de Occidente con su crisis cada vez más evidente y su agresividad a Rusia cada vez más descarada no aporta mucho para una estabilidad futura.

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  5. Pero la pregunta pertinente es, ¿realmente las cosas están bajo el control de esa docena de psicópatas (son bastantes más, decenas de miles)? No.

    El sistema fluctúa porque se está muriendo. Falla, da unas oscilaciones brutales. Son sistemas homeostáticos, si los hundes de alguna forma vuelven a flote, si los desplazas del equilibrio de alguna manera vuelven, tal vez no al mismo, pero a otro no tan distante. Pero eso mientras están vivos, vigorosos, mientras sigan procesando energía que extraen de su medio. Cuando están moribundos, como cualquer sistema físico (o biológico), hacen lo que pueden, pero se descomponen. ‘Mueren’ en el sentido de dejar de ser como son, pero hablando de sistemas sociales humanos, se reorganizan a otra cosa. Ya hemos conocido varias, esclavismo, feudalismo…

    Toda esta gentecilla lo que han estado haciendo toda la historia es darle martillazos a la máquina. Creo que no funciona, no va como yo quiero, BUM, hostia. La cosa se readapta a un nuevo equilibrio, y los humanos, psicópatas, fanáticos, o meramente ignorantes, se llegan a creer que lo que han hecho ha tenido sentido e incluso ha servido para el propósito que perseguían, si es que realmente entendían en su completitud y consecuencias esto último. Que no.

    Como llevan toda la puta dándole mazazos al tinglado, totalmente convencidos, axioma inquebrantable, de que èse es el mètodo, pues ahora más que nunca, porque si nunca funcionaron en un sistema sano, ni es necesario aclarar cómo le sienta al sistema enfermo.

    Ya saben, todos, que el sistema tiene los días contados e incluso no es descartable que a muchos de ellos no les dè tiempo a morirse (y el que venga detrás, que arree con el diluvio), nuestros psicópatas apuestan por lo clásico: imbecilizar al personal, tan (más) viejo como la historia, e ir ensayando la realidad virtual para tener el ganado cegado. Esto, no ha funcionado nunca y eso que se ha intentado, si bien es cierto que no con tanta chorrada tecnológica (que sin electricidad obviamente no funciona, entre otras cosas, y el software mental debe ser autosostenido y no alimentado), otros, chinos incluidos, van modelando lo que ha funcionado siempre, el panóptico, con ellos de directores, por supuesto.

    Pero los cambios de sistema, puede verse en los libros de historia, son turbulentos, no, lo siguiente. Y los majaderos no suelen sobrevivirlos. No por justicia histórica, sino porque andar tapando grietas en la represa con barro, por muy artístico que sea, es un fenómeno independiente al colapso de èsta y sobrevivir a eso a un metro lo veo jodido, jodido, jodido.

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  6. Post Data a la Post Data
    En relacion al problema Putin- NATO- Zelensky- Biden( qué no hay ningún problema pueblo ruso- pueblo ucraniano), continua la orgía de » fake news» . Ahora (antes de ayer) Zelensky- quién habia inventado qué
    BIDEN en conversación telefonica, le habia advertido que se prepare, pues en cuestión de días los rusos llegaban a Kiev – salió a desmentir al propio Biden. En efecto, en conferencia de prensa, rogó al señor Biden qué no exagere. Le dijo qué se calme, qué no se ha disparado un solo tiro, qué no hay militares rusos en Ucraina, y que tanto allí cómo en Rusia hay una calma total. O sea, qué no delire, qué la cosa no es, ni de lejos, para tanto. Todo este concurso de mentiras lo que demuestra es qué esos 5 personajes: Biden, Stoltemberg (NATO), Putin, Zelensky y » Murdoch»( qué no es su verdadero nombre) han convertido a Europa entera en su revolcadero y en su «water». Otra cosa qué queda demostrada con esto, es qué la mayoria absoluta de la prensa » libre» europea de lo unico qué está libre es de Etica. En efecto, ni un sólo diario español comenta lo qué yo informo aquí en relación a Zelensky. Esto lo leí en diarios rumanos, para nada simpatizantes de los rusos.

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  7. Amigo Walle, su interpretación de la política actual ya la hacíamos, vaticinábamos, algunos a principios de los 80 de la pasada centuria; la retórica era la del activismo político del momento y si alusiones a un mundo, el del sXVII, que nos parecía demasiado diferente como para incluirlo en nuestros análisis de la realidad. A mi modesto entender el mundo actual ha sufrido una transformación de tal enjundia a lo largo de los últimos 40 años que hace necesaria otra forma de mirar los fenómenos etólogicos que usted nombra; cuando la reserva federal de los EEUU, el BM y el FMI están en manos de una docena de psicópatas; cuando estas instituciones han trasvasado la riqueza de los pueblos a los bolsillos de aquéllos; cuando hablan libremente del transhumanismo y la biotecnología para crear al nuevo sapiens; cuando los gobiernos occidentales tienen por acreedores a media docena de fondos buitre; cuando todo: la tecnología, la información, el entretenimiento, el transporte, la industria farmacéutica, la energía, la industria minera, la industria armamentística y el imaginario social, les pertenece… qué podemos esperar?. Creo que en una sociedad como la actual una conspiración de los poderosos es de muy sencilla aplicación. El paradigma del titiritero es una anacronía analógica en un mundo digital…ahorita incluso cuántico: el CAOS es algo que llevan creando, estudiando y manipulando casi un siglo…no cree usted que teniendo en cuenta la fibra humana neoliberal de quienes reciben el aire de las monstruosas alas de la mariposa organizarán los flujos según el esquema que dirige su condicionada mente?. Pienso que es muy factible, al menos más que la miriada de causalidades, perdón casualidades, que han de darse para que el mundo entero lleve dos años habitando una virtualidad en la que no parece existir otra cosa que el BICHO…si Ockham levantase la cabeza!!!

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  8. No, hombre, lo que pasa es que todo el mundo aprovecha que el Pisuerga pasa por muchos sitios, además de Valladolid. Decía Roosevelt que en política nada pasa por casualidad, pero es que la política es literalmente etología humana. Que luego la política se acerque más o menos a la realidad ‘real’, la del mundo físico, eso ya es otra historia: se acerca a nuestra interpretación de la realidad, que es la que es.

    No, no hay ninguna conspiranoia. Primero se rieron del bicho y luego les pilló totalmente en bragas. ¿Que aprovechan para ensayar mètodos varios de control social? Sería estúpido (para ellos) no hacerlo, la ocasión la pintan calva. ¿Que las farmacèuticas occidentales estafan? Què novedad, lo que han hecho siempre. Si cada uno en su papel, EEUU rècord absoluto de muertes. Se veía venir. ¿Que la mayoría de gente que se muerte de CoViD lo hace de agravamiento de patologías previas (no todos)? Por supuesto, las cosas funcionan así, sin ese virus no hubieran muerto, ¿verdad?

    Aquí la única cera es la que arde. Occidente es un imperio en descomposición malgobernado por ignorantes incompetentes que viven en una burbuja alucinativa estilo el búnker de Hitler, agravada porque en Occidente todo se ha vuelto una plasta, más que un magma, y sus mass media son ya basura vulgar incluso por debajo de la prensa hitleriana. Nada nuevo que no conozcamos, sale el Duque de Lerma, seguramente el mayor ladrón de esta península de todos los tiempos, y entra el enfermo mental de Olivares y su tropa de cultivos vivientes de meningitis, no fue caer dos o tres peldaños, fue bajar 15 plantas rebotando por las paredes.

    Una cosa es que sea previsible, y otra que sea planificado. A no ser que consideremos ‘planificación’ a conducir intoxicados estilo Carromero porque así lo decidió la bruja piruja.

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  9. He leído todos los comentarios para saber si algún comentarista ha ido por donde yo iré y he visto que no.
    Sigo desde hace mucho al señor Poch y considero sus análisis poco menos que insuperables; quisiera trasladar aquí mi inquietud ante un hecho que, literalmente, es de índole geopolítico: la metanarrativa del universo Covid; no creen el autor, y sus sesudos comentaristas, que lo que pasa desde hace dos años explicaría la aporía en la que se encuentra el mundo?, no creen que el reseteo, el NOM, el bicho y las vacunas, omnipresentes todos ellos en nuestro imaginario tienen algo que ver con un futuro planeado en algún sitio para todo el mundo?…se que este tipo de hipótesis tienen poco o ningún recorrido en una civilización colonizada por el hiper racionalismo, pero quizás debiéramos mirar lo social sin las anteojeras que el academicismo positivista impone.
    Salud y gracias, Rafael.

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  10. Sí, EEUU quiere largarlo porque EEUU quiere una guerra con Rusia, a travès de sus títeres, claro, para cortar toda relación entre Rusia (+China) y la UE y usarnos de parachoques. Y Zelensky, que es efectivamente un imbècil, no lo es tanto para intuir que puede acabar como Sakhasvili o peor, eso por no mentar sus mierdas con la bête noire de la podredumbre demócrata (Trump), y las busconadas lazarillescas de Hunter Biden por esos andurriales para los negocios de su papá, estilo Nóos.

    Es evidente que está saboteando las burradas criminales del DoS porque sabe que le puede ir su vida en ello, y es una incógnita cómo va la división interna en Ukronaziland. Y es evidente que los americanos quieren deshacerse de èl para dar vía libre a alguna burrada de bandera falsa, estilo MH-17 o algo peor.

    Habrá que ver el recorrido de las mociones del PCFR (reconocer la LDNR) y de Rusia Unida (suministrar armas a la LDNR). A Zelensky le propusieron el trato habitual de esta gente: robar y mentir. Como es habitual, se olvidan de decirle que es desechable. De hecho, podrían cargárselo que les vale para bandera falsa.

    Por eso soy fan del payaso afgano. Pasta en cash, que os follen, y me voy yo y mi pasta a un burdel de los camisones coránicos que es lo más parecido al Far West que hay ahora mismo. Que se lo digan a Juancar, que el TJUE acaba de hacerle indirectamente un favor cargándose la aberración (Montórica) del 720.

    ¿Son o no son una tropa de subnormales? Yo no veo ninguna diferencia con los nazis, aparte de lo payasos de carnaval que eran los susodichos (estos de ahora, como Jens, son más informales).

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  11. P.D.
    Opinaba ayer qué la «guerra» entre Rusia y Ucrania, antes qué una guerra de verdad, a tiros, parecia una guerra de mentiras, a pedos, montada por una banda de cuatro mentirosos patológicos : la prensa europea domesticad, propiedad de ése Rupert Murdoch, Biden, Putin y ése Zelensky. Bueno, el tiempo me está dando la razon. Acabo de leer, en la edicion de hoy- viernes 28 de Enero de 2022- en un diario muy serio de Rumania, llamado: «Adevarul» » La Verdad» en español, qué el payaso Zelensky se mando una mentira tan grosera, que gente del Departamento de Estado de USA salió a desmentirla con urgencia. Volodomir, Payaso, Zelenski dijo, publicamente, qué ayer- jueves 27- había tenido una «larga» conversación telefonica con Biden, ocasión que éste, Biden, aprovechó para informarle qué Putin asaltara Kiev en cualquier momento. Tamaña noticia fruncio el ano de hasta altos e inmorales, funcionarios yanquis y uno de ellos, una tal Emily Horne, portavoz oficial del Consejo de Seguridad Nacional de USA (nada menos) salió a desmentirla en Twiter. Pero, Horne hizo más qué éso: expresó que la persona que dijo semejante gillipollez, o sea, Zelinski, deberia ser expulsada ya. Esto coincide con rumores de que, cómo el payaso zelinski se la pasa vomitando gillipollezes, se ha convertido en un forunculo para USA y, por tanto, sus dias como presidente estan contados.

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  12. Ya sabemos que ni Rusia ni China son el futuro que nos salvará de la anticivilización capitalista, pero hay que derrotar al hegemon norteamericano que es el más peligroso, reaccionario, agresivo y asesino de dicha anticivilización, así que mi apoyo a Rusia en esa magna tarea. El pueblo ruso ya salvó a la humanidad del horror y la barbarie nazi, así que puede salvar a la humanidad otra vez.
    Gracias por sus artículos

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  13. Ese es el problema: que los humanos no nos conocemos a nosotros mismos. Como individuos, muchos llegan, pero como especie, definitivamente no nos conocemos. Y nos va en ello la supervivencia. Basta mirar un libro de historia para ver que los ‘salvajes’ nunca son el problema, el problema siempre somos los ‘civilizados’. Hablo de algo tan simple como hacernos daño a nosotros mismos.

    Espero que la antropología, la sociología y lo demás, puedan ayudarnos, como la medicina nos echó una mano con tantas cosas. Porque las otras disciplinas está claro que hacen lo que pueden, y seguramente es mucho, pero hemos llegado a unos niveles que necesitamos verdaderamente conocernos como especie.

    No es que sea una tragedia, o una farsa, es que es tropezar hasta la n-èsima vez en la mismísima piedra, y definitivamente no la vamos a romper.

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  14. Carezco de formación academica en relaciones internacionales, o la llamada Ciencia Politica. Aunque, la verdad a mí, qué soy un investigador cientifico en ingenieria bioquimica, lo de atribuirle caracter de «Ciencia» a lo qué
    qué es Politica pura o Astrologia disfrazada de ciencia, no me parece corecto. Pero, en fin, lo unico que quiero es expresar mi opinión acerca del problema ucraniano-ruso- yanqui- europeo. Yo veo todas las posiciones en relación con el entrevero como patologicamente infantiles. En efecto, tanto la posicion putiniana, de querer impedir qué Ucraina entre a ese prostibulo que se llama NATO, como la baidiana, e indoeuropea , de chilar porqué los rusos hacen maniobras militares en su pais, son de una imbecilidad de antologia. Lo que demuestran los dos tipos con sus delirios, es que ninguno merece figurar en los catalogos de antropologia, y lo qué es peor, ninguno controla sus esfinteres. Para resolver el problema habrá, por tanto, qué hacer una rifa para comprarles un lote gigantesco de pañales descartables y ver si los podemos encasillar en algún catálogo de Zoologia. Baiden, pobre, ya no puede con su senilidad y anda viendo aparecidos. Putin ya se ve cómo una mezcla de Julio Cesar y Gengis Khan. El problema real, sin embargo, no está provocado ni por Putin ni por Biden, sino por las cadena interminable de fake news producida por el sionista de falso nombre inglés: Ruperth Murdoch, dueño del 80% de los diarios importantes del mundo, junto con el ultrasionista, de profesion (y de vocación: payaso: Zelinsky), presi de Ucraina por la gracia de la Reserva Federal y del complejo negocio industrial- academico- militar useño. A esto, y, cómo siempre, en la sombra, el Nuevo Imperio del Mal USA, que resultó ser muchisimo más malo qué el anterior: la URSS.
    Peor ahora que ha sido dejado con el culo al aire por los afganos y el virus chino. Otra cosa, ¿ será casualidad qué en el anterior quilombo de Ucraina, el qué parió a Dombask y Donesk (ahora republicas ruso parlantes, antes Ucraina), el papel central lo jugo la seudo WASP useña: Marilyn Albraigth» , de nombre inglés shakeaspariano, pero, nacida en Praga de padres judios? Ahora ya no se la necesita, para eso está Zelinsky y ademas, siendo payaso, divierte con su mentiras a la gente, ucraniana y europea. La distrae de sus miserias y eso es bueno.

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  15. No mucho que aportar en este post. Reservo reflexiones para cuando se aborde quizá en un próximo artículo el otro proceso que se cita en la introducción, la fragilidad del Imperio y de sus lacayos.
    Sin duda, en mi modesta opinión, más relvante que chapotear en las maniobras de distracción masiva sobre la ‘venezualización’ de Ukrania (con todos mis respetos a Venezuela) a partir de una propuesta pública y abierta sobre paz y seguridad en Europa. Porque sólo asi se explica, incluso en tiempos de shock pospandémico, que la narrativa sólo haya conseguido que el pueblo ucraniano duerma con un ojo abierto por la ‘inminente’ invasión del malvado Maduro de origen ruso.

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  16. Gracias por sus informes y escritos.
    Debo decirle que simpatizo con la teoría «crítica del valor disociación» del compañero Robert Kurz y la teoría «perspectiva de sistemas-mundo» del compañero Immanuel Wallertsein, para mi las dos que mejor aciertan en el estudio del capitalismo contemporáneo, partiendo del hecho que el llamado «socialismo real» («modernización rezagada», según Kurz) no fue socialismo ni comunismo, dado que dichos países permanecieron dentro de la única división internacional del trabajo que existe: la capitalista.
    Dicho esto le debo decir que es tanto el odio que le profeso al capitalismo como civilización, que quien golpee al núcleo duro de la misma (EE UU y Europa occidental), tendrá mi apoyo. Después veremos qué hacemos, cómo lo hacemos y donde iremos.
    Así que si Rusia golpea a los agresores tiene mi total apoyo.
    No creo que los occidentales armarán a los pueblos europeos y norteamericano, pero si lo hacen el arma que me den será de apoyo a Rusia desde donde me encuentre. Eso no deben olvidarlo las potencias occidentales, tienen muchos dentro de sus fronteras que serán sus propios enemigos.
    Un saludo

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  17. otro asunto es cómo se proyectaría en el mundo tal sintonía si llegara a integrarse desde Vladivostok a Lisboa.

    Rafael, crees que este sería un camino a recorrer por Europa para desprenderse del vasallaje de EEUU.
    y ganar hegemonía en el mundo actual.

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  18. Ante la inquietante incertidumbre en la que vivimos, un razonamiento y análisis como el suyo, tranquiliza. Al menos nos queda la lucidez de pensar. Sigo pensando cuánto falta un conocimiento objetivo de la historia – uno que nos permita identificar los lugares y temas de reflexión oportunamente. Por qué no indagar en ese constructo denominado «poder» que tan profundamente nos define como humanos? Cuál es la psicología del que aspira a él y lo ostenta? Cuáles sus contextos circunstanciales que lo acepta, rechaza y sobre todo lo incluye como baza sine qua non de gobernanza?

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  19. No puntualicè por debatir, lo hice por aclarar los tèrminos de mi propio comentario. Tampoco estaba ‘contestando’ al tono general de su comentario, que creo que es bastante realista en su mayoría, sino que me interesaba resaltar aspectos subyacentes que ni son tan obvios ni es fácil ver su influencia en el ruido cotidiano de los acontecimientos.

    Si diferencio entre sistemas de acumulación de capital y los que no lo son es porque no tienen nada que ver, y además no sobreviven al contacto. Un punto que pasa desapercibido, y mucho, es que la monarquía hispánica accedía a los recursos de un hemisferio completo sin trabas, y fue derrotada sin paliativos por los PPBB. Cuando se habla de capitalismo conviene tener esto presente. Ningún sistema precapitalista ha sobrevivido al contacto, y se ha difundido hasta alcanzar todo el planeta por primera vez para un sistema social. Por tanto, estas son las reglas generales que rigen el mundo. No son deterministas, ni están escritas en piedra, están como todo sujetas a un enorme azar y contingencia, y el tener ventaja es sólo eso, tener ventaja que no es poco.

    Por supuesto que el capitalismo ha ido evolucionando y ha sucedido simultáneamente a la revolución científica, ignoramos totalmente la relación si es que la hay (en la antigüedad clásica hubo una revolución muy similar pero su impacto en el sistema esclavista fue virtualmente nulo). Pero las reglas no cambian. Es una fase más avanzada de juego pero sigue teniendo las mismas reglas.

    Japón derrotó a EEUU con sus propias armas, en realidad no es difícil. El sistema no lo impide, lo alienta. Pero como eran, y son, vasallos, simplemente los caparon, fue una decisión política tomada por el imperio hacia un vasallo. Por supuesto que en su momento los PPBB tenían a raya a Inglaterra, y hasta a Francia (la razón de la supervivencia hasta el cambio de dinastía de los PPBB españoles es para que le hicieran de parachoques gratis a Francia), hasta que eso ya no pudo ser por varias razones, incluyendo la geográfica.

    EEUU como vemos puede, y lo hace, pisotear a sus vasallos. Para eso lo son. Pero a China no puede, y ya ha cruzado el punto de no retorno. Siento ser insistente, pero o EEUU se vuelve el socio menor de China, o se autodestruye. China, o una mayoría de sus mandarines, aún prefiere lo primero, pero me temo que muchos incluso entre sus vasallos, prefieren lo segundo. Sería un escenario inèdito.

    Y claro, siempre podemos tener una guerra nuclear.

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  20. Es interesante este análisis de la realidad interna del espacio postsoviético, lo agradezco.

    Es evidente que a veces se magnifica el poder de Rusia para mantener la influencia geopolítica que tenía la URSS y modificar las reglas de juego. El poder de Rusia no es económico ni político; solo dispone de un poder militar limitado a lo nuclear que le permite mantener un «statu quo» limitado. Hasta ahí, de acuerdo.

    Pero tengo algunas observaciones que hacer para ampliar el análisis. No quiero que se tome como una critica o descalificación a este articulo por que lo encuentro enormemente positivo, para entrar a fondo en los problemas que sugiere, y porque el mismo autor dice: “hoy solo queríamos abordar el problema de la fragilidad de Rusia y las contradicciones que encuentra la complicada integración del espacio postsoviético. “.

    Coincido en la necesidad de mantener una actitud «hipocrática», pero ahí entramos en el meollo de la cuestión. Encuentro ciertas contradicciones o una voluntad de mantener un análisis ambivalente que me chirría. La actitud “hipocrática” no se puede limitar a dar garantías de seguridad militar a Rusia; la batalla sigue siendo ideológica, diferente a la cuando la guerra fría pero todavía ideológica. Ya no enfrenta capitalismo contra socialismo, enfrenta capitalismo contra verdadero humanismo.

    Cayeron los sistemas “socialistas” pero se mantuvo y creció el imperial capitalista. El sistema imperial capitalista es, aparentemente, mas dúctil y atractivo; induce a creer que en su seno existe la libertad, que la vida material es mas atractiva, pero esconde toda su corrupción, cleptocracia, inhumanidad y coerción bajo un poder blando igualmente tiránico y enormemente efectivo.

    ¿Es que no conocemos el sistema en que vivimos? ¿Es que no hemos visto la depredación ambiental y explotación humana en la que se sustenta nuestra “libertad”? ¿Que poder de mejora podemos esperar de nuestra “democracia de baja intensidad”? ¿Que se quiere decir con que el capitalismo es incompatible con una democracia genuina? ¿Debemos combatir el capitalismo o debemos conformarnos con una “democracia de baja intensidad” para mantener el capitalismo? ¿De verdad no creemos

    Rusia es un pais en evolución, China también en otra onda. Cada país evoluciona a distinto ritmo según su historia. No somos depositarios del dogma ¿Quienes somos para dar lecciones? Dar lecciones es punitivo y supremacista.

    Los “agentes extranjeros” siempre han existido, unos alimentados ideológicamente y otros con dólares, no seamos ingenuos. Como “descubrió” Varoufakis los agentes extranjeros existen dentro de nuestro propio sistema, agentes de países de nuestro propio sistema que influyen para impedir nuestra libre evolución. Y el articulo “Despertar a los perros dormidos”, que publicaba El Salto, es un ejemplo del autoritarismo de nuestra falsa “democracia de baja intensidad”. No podemos creernos medio vírgenes, no existe el concepto, cuando están violando nuestra “democracia” diariamente.

    https://www.elsaltodiario.com/carta-desde-europa/prevalencia-tribunales-europeos

    Como finaliza el articulo, debemos ser realistas y no hacernos falsas ilusiones en que Rusia ganará y destruirá el sistema imperialista. Pero no nos fijemos tanto en las debilidades del sistema político ruso, lo están utilizando para que no nos fijemos en las del nuestro. Siempre a sido así; los imperios se expansionan a costa de los enemigos, y si no hay se crean. Los imperios caen cuando se degradan internamente, los enemigos externos solo se aprovechan de la debilidad.

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  21. Está muy bien el análisis de Walle; pero se podrían objetar algunos extremos:
    -Cada hegemonía es distinta. La de Inglaterra, de la de España, de la de USA. Partirlas en dos tipos, precapitalista y capitalista, parece simplificar un poco.
    -Las hegemónicas sufren derrotas parciales, Armada Invencible, fracaso afgano, Vietnam, y siguen adelante. Cuando la economía se quiebra dejan de serlo: crisis inflacionaria en España por la plata americana, postguerra y hundimiento del 29, y ahora aún no se sabe.
    -China ha sido muy eficiente fabricando en gran parte pacotilla, con una mano de obra barata. La población envejece, los viejos piden cada vez más recursos, etc. Hace poco muchos pensaban que llegaba la hora nipona ante unos USA incompetentes, no hablo de mucho, 20 ó 30 años. Llegó la deflación y Japón se instaló en el fin del crecimiento, sin mayores ambiciones y dándole buena vida a su envejecida población.

    -Hay actores que han de tenerse en cuenta sólo por el peso cada vez mayor de una población aún joven: África, países árabes, India, etc. El juego es muy complejo y al fondo hay una crisis ecológica global
    -Sí, habría que destruir el sistema, si el género humano pretende tener futuro.
    -La democracia formal europea, coreana, japonesa, americana y, como señala muy bien Rafael, mongola es un sistema imperfecto e hipócrita, sin duda. Pero algo tendrá el agua cuando la bendicen, y algo tendrán estas democracias cuando tantos desean acogerse a ellas. Sinceramente creo que es el sistema que puede unirnos para afrontar los pavorosos retos ecológicos que nos acechan. Para ello hay que apreciarla y creer en los mitos que la validen. Justo lo contrario de lo que hacen Trump y adláteres. El hombre y sus instituciones decaen sin mitos que les den sentido y amparo.

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  22. Los imperios clásicos, precapitalistas, son detergentes. Roma, o el imperio español (el último de los precapitalistas), se inflan hasta sus límites físicos y funcionan como un todo. El capitalismo no funciona así, está estructurado en estados, un poco como la tectónica de placas, uno de ellos es hegemónico lo que significa que puede imponer, digamos un 90% de sus políticas, que es más que de sobra para llevar la batuta e incluso más eficiente que uno no capitalista. Pero hay juego para potencias de segundo y tercer orden, de hecho tiene que haberla para que en su momento el estado hegemónico sea reemplazado sin graves deterioros al sistema. La hegemonía británica, como la americana, les dio un enorme poder, pero es que no se trata de aplastar y absorber a los demás, se trata de tener muchas más ventajas (y poder) que ellos. La posición de hegemón creo que no es contestada, y una forma de verse es que su aquiescencia, activa o pasiva, es necesaria y buscada por los otros jugadores. Es difícil hacer algo sin ellos, aún más contra ellos. Pero por supuesto ni son invencibles ni es imposible derrotarlos. Gran Bretaña no lo fue, en general, como no lo fueron los PPBB (en general), EEUU sí lo fue, de hecho la pèrdida de poder de EEUU ha sido mucho más acelerada que la de sus precedentes. No voy a entrar ahora en el papel de la URSS, que inicialmente se mantiene fuera del sistema, precisamente sus problemas empiezan cuando vuelve a reincorporarse a èl, y se agravan cuanto más participa.

    Se podría entrar a ver cada punto histórico, pero esto ni cambia la perspectiva general. Los PPBB hegemónicos no fueron particularmente democráticos, más bien asquerosamente oligárquicos, con una corrupción formidable, en cuanto a GB entra en el siglo 20 con el Ancien Règime social perfecto y engrasado. Toda la mitología de la excelsa democracia anglobritánica se va a la mierda simplemente contemplando el caso irlandès.

    Eso de que el capitalismo va de la mano con la democracia liberal burguesa es un mito, como decir que va con la jota o con el impresionismo. De hecho es imposible que vaya, porque el capitalismo es antagónico con tal cosa, como lo demuestran todos los estados que han sido más eficientes que la democracia de muy baja calidad norteamericana (aún hoy, su sobrevalorada y mitificada constitución NO garantiza el derecho al voto), desde Singapur hasta China.

    Porque China no compite en propaganda, compite en eficiencia. Y ahí los EEUU ya saben desde los 2000 que han perdido irreversiblemente. Esto es una evolución del sistema, siempre hacia estados más eficientes, y una vez que el reemplazador surge, es irreversible el cambio. No nos engañemos aquí, la Guerra Fría fue posible porque la URSS no formaba parte del sistema, China es parte integrante.

    Pero bueno, siempre pueden cargarse el sistema. Antes de tiempo.

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  23. Está bien. Obviamente bielorrusos y ucranios miran a Polonia y no hay color: los polacos viven mejor y más sueltos.
    Algo que no comenta es el poder blando de Putin: Trump, Zemmour, Le Pen, Abascal, Salvini, larga lista de admiradores. Nuestras democracias imperfectas pueden implosionar por razones étnicas, religiosas, culturales y raciales.
    Lo de los países bálticos neutrales sonaría mucho a Munich 38, no lo creo factible.
    No muy de acuerdo con Walle: cuando Inglaterra suplantó a Países Bajos quedaron actores importantes como Francia e incluso España. Yo tampoco sobrevaloraria a China: una autocracia muy tocada ecológicamente.
    USA tiene un grave problema cultural y de elites. Simplemente los republicanos se han vuelto una facción revolucionaria: sueñan con golpes de estado. Los demócratas no tienen redaños de enfrentarlos. A ver cómo acaba eso; pero un Trump vengativo de vuelta o un super Trump dan que pensar. La frase es de un espadón hispano «ellos no tienen cojones para fusilarme; pero yo sí.» Relación demócratas republicanos ahora.
    A mí Putin no me parece hábil; su papel como guardia de la porra euroasiático, vd. Kazajistán, es de quiero y no puedo. Nicolás I se le reiría en la cara.
    Una cuestión importante es que las democracias imperfectas creemos cada vez menos en ellas: nos faltan principios y mitos cohesionadores. Vemos a los críos de barrios nuestros adherirse a un islam imbécil y asesino. Imagino que tras esto hay razones económicas también.

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  24. El análisis es un poco eurocèntrico, pero no voy a opinar sobre èl, porque es una opinión perfectamente válida y fundamentada. El futuro en general no da ni quita razones, simplemente emite sentencias, inapelables, claro.

    Hay muchísimos puntos aquí. Desde Pedro el Grande Rusia identifica perfectamente el sistema-mundo y lucha por salir de la periferia. La revolución de 1917 aparte de intentar crear un nuevo orden, o abrir espacios, es tambièn el único proyecto válido de seguir manteniendo a Rusia como sujeto geopolítico (China en esos momentos estaba destrozada), y de recortar las desventajas con el núcleo al menos lo suficiente para sobrevivir. Fue Stalin el que dijo que el núcleo (‘Occidente’) les llevaba, creo recordar, 40 años de ventaja y que tenían que recortar eso en 10. No hubo ese lapso disponible. La II GM se ocupó de ello.

    No voy a entrar ahora en el colapso del PCUS que arrastró a la URSS con èl. Putin no busca otra cosa que lo que Rusia ha hecho siempre, resistir, persistir, y continuar recortando distancias con el núcleo. El actual mandarinato bastante tiene con sortear sus circunstancias de forma muy sobresaliente, porque llevan en guerra desde 2010, o por ahí, y tampoco creo que crear un soporte sociocultural sea algo que salga de una chistera.

    Y vamos al cuadro global.

    En el sistema-mundo, el ‘traspaso’ de la hegemonía siempre ha sido hasta armonioso, sobre todo comparado con sistemas previos (cfr.el batacazo romano). Los Países Bajos cedieron su hegemonía a Gran Bretaña, en mutuo beneficio, los primeros retuvieron una calidad de vida dentro del sistema envidiable, pasando a ser geopolíticamente irrelevantes, y este traspaso se repitió en 1945 cuando GB cedió su puesto a los EEUU, tambièn en mutuo beneficio. Esto es como funciona en este sistema, y se puede comparar a la implosión del imperio español que no era capitalista, donde todos sus pedazos se desplazaron aún más hacia la periferia. Lo normal, mientras el sistema perdure, es que EEUU ceda su puesto a China, y como ya ha sucedido antes, se convierta en su socio menor amortiguando su decadencia y conservando prerrogativas del núcleo del sistema. Esto sería lo normal, y no esa sandez de Tucídides que no fue otra cosa que una guerra civil mal resuelta.

    Este estado de cosas no dejaría ningún margen al resto de jugadores. Ni UE, ni Japón, ni India, ni este, ni el otro, ni por supuesto Rusia. China posiblemente esperaba este resultado hasta hace poco, pero todos estos otros jugadores estarían encantados de que EEUU implosionara por su cuenta y evitase la transición de hegemón. Esto simplemente aclara por què Rusia no ha mandado a la mierda aún a la UE (que sería una estrategia ganadora para Rusia), o por què otros jugadores tienen ciertos comportamientos.

    A mayores, el sistema está muriendo. Esto no es suficiente para anular las ventajas de un pacto China-EEUU, pero añade enormes incertidumbres a què vendrá detrás y más deseos de que ese par de jugadores estèn en posición menos ventajosa.

    Esto, las demenciales y enfermizas elites norteamericanas lo saben. A la perspectiva de perder la hegemonía se le acumula el trágala de convertirse en el botones Sacarino de China (algo que el RU ha estado y sigue feliz de ser). Por tanto, se abre la opción de que puedan deteriorar su propio país a tal punto que ese traspaso de hegemonía no llegue a producirse porque la suma no llegaría a dar. Ciertamente los PPBB no estaban así a principios de 1800 ni tampoco GB en 1945, y no tuvieron tampoco mucho reparo en aceptar el nuevo estado de cosas. Basta echar un ojo a las elites en Washington para ver que son un manicomio.

    Así que Rusia está jugado a lo que lleva jugando desde hace casi 400 años. Resistir, mientras intenta subir escalones. No me parece que lo estè haciendo mal, sobre todo teniendo en cuenta que el sistema no sopla en sus velas como lo hace con las chinas. No recuerdo en el libro de historia ningún otro país que aprovechase lo que ha heredado de forma tan sobresaliente.

    Para todo lo demás, están jugando en igualdad de condiciones. Está por ver que nuestro modelo social de democracia burguesa pueda sobrevivir en lo que se avecina.

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  25. Resumiendo, con perdón, parece que Sr Poch piensa, que confiere más estabilidad una democracia de baja intensidad puertas adentro aunque acompañado de una dictadura en el plano internacional, -occidente-, que lo contrario, -Rusia y otros-.

    Por lo que se desprende de las lecturas, Rusia estabiliza su régimen autocrático porque se le confronta con imposiciones -dictadura en el plano internacional- imposiciones que no permiten que este país u otros y sus clases dirigentes, evolucionen hacia una democracia de baja intensidad.
    Mientras por otro lado el mundo occidental parece que necesita del saqueo de otras sociedades, para mantener esa su democracia de baja intensidad que le proporciona la estabilidad.

    Llegados a este equilibrio inestable que no se puede por lo que parece prolongar eternamente y por desgracia ocurriera una guerra de consecuencias imprevisibles, tan hasta el punto de que en los países occidentales, la democracia de baja intensidad interna no será suficiente para mantener la estabilidad, sobre todo si se pierde la guerra.
    Con lo que por otro lado quedaría suficientemente claro que para que realmente haya estabilidad es necesaria la democracia en los dos ámbitos si es que eso es posible.

    ¿Llegados a este punto, quien ganaría esta supuesta guerra si es que es posible que pueda haber un vencedor, porque lo que parece es que el optimismo que se percibe, no en todos, sino en algunos comentarios, no es en relación a que modelo es mejor -democracia de baja intensidad interna vs democracia de baja intensidad externa-, que sociedad es más viable o alguna cosa por el estilo, sino llanamente de la posibilidad de que Rusia pudiera ganarla?

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