Se confirma que un pueblo victimizado en el pasado puede ser, perfectamente, el peor verdugo cuando pierde toda mesura y sentido de la realidad.
Hace 58 años, el 21 de marzo de 1960, el gobierno de África del Sur asesinó a 69 manifestantes desarmados en Sharpesville. Entonces hubo gran indignación internacional y con el tiempo aquello concluyó en un efectivo boicot al régimen racista. El pasado lunes ocurrió algo parecido en los límites del ghetto de Gaza donde el ejército israelí mató a más de 60 personas, hombres mujeres y niños, tiroteando durante horas e hiriendo a más de 3000. Mientras tanto en Jerusalén se escenificaba la infame ceremonia de apertura de embajada de Estados Unidos, una nueva burla al derecho internacional, coincidiendo con el aniversario de la fundación del estado de Israel sobre la expulsión de 700.000 autóctonos. Los muertos de la jornada eran descendientes de aquellos expulsados hace setenta años y reclamaban su derecho al retorno, de acuerdo con las resoluciones de la ONU. Continuar leyendo «Cuando la Moreneta mira hacia Jerusalén»